Al sonar las campanadas del mediodía, decenas de manos apuntaban hacia arriba, aguardando el tradicional vito de dinero.
Como cada año, la explanada de la Iglesia de Guarambaré recibió a los feligreses que desde arriba lanzaban billetes para la multitud que iba tras ellos.
Allá abajo, niños, niñas, jóvenes y adultos cual ansiosos linces aguardaban los G. 2.000, 10.000 o 50.000 que podían llegar a rescatar en la titánica disputa entre tantos asistentes.
El vito del dinero es una tradición de los feligreses guarambareños. Desde hace varios años encontraron esa peculiar manera para poder pagar la promesa hecha.
En otro punto de la ciudad, también otras personas estaban yendo en cantidad. No era para participar del vito, sino acceder a una de las tantas viandas con hipnóticamente suculento tallarín.
El manjar dominguero formaba parte de la festividad que congregó a los habitantes de esta localidad.
Tanto el vito como el karu guasu forman parte de los festejos por la Natividad de María cuya fecha es conmemorada hoy.