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Con 400 velas encendidas recuerdan a las víctimas del Ycuá y claman justicia

Denuncian que pese a que pasaron 18 años, muchas personas afectadas aún no cobraron la indemnización. Destacan la historia de joven que falleció tras salvar a varios niños del fuego.   

Al son de las sirenas de carros de bomberos voluntarios de diferentes localidades, y 400 luces encendidas en el Sitio de Memoria del Ycuá Bolaños, familiares de víctimas y sobrevivientes de la tragedia conmemoraron aquel trágico suceso que enlutó a todo el Paraguay.

El ex supermercado Ycuá Bolaños se arrebataba la vida de 400 personas y dejaba centenares de heridos un 1 de agosto del año 2004.

Entre los testimonios de familiares, se destacan historias de heroísmo de las víctimas del siniestro. Asimismo, claman por Justicia y que el memorial sea un sitio de reflexión y enseñanza a través del arte.

Las Plazas de las Luces y las Sombras están interconectadas por 400 perforaciones, que representan el número de víctimas del siniestro ocurrido en el 2004 el cual hace honor a las almas de las personas fallecidas. A través de estas, la luz del sol se filtra hasta un estanque, que contará con camalotes y peces.

A pesar de que pasaron 18 años, una gran cantidad de familiares de las víctimas de la tragedia aún no pudieron cobrar la indemnización e incluso, los G. 8.200 millones que existen para el efecto no alcanzarían en la distribución a los afectados, lamentaron las víctimas.

milagro. Luis Ayala del barrio Loma Pytá, entre lágrimas relató la historia de su hijo Luis Gabriel Ayala de 16 años, quien en un acto heroico salvó la vida de muchos niños antes de que se le cerraran las puertas para siempre.

“Mi hijo tan solo tenía 16 años y era empaquetador del súper y salvó a muchos niños porque salió tres veces afuera durante los primeros minutos del incendio sacando gente para ayudar y luego cuando volvió a ingresar, el guardia le cerró las puertas colocando un candado. Su billetera con sus documentos se quedaron afuera y él quedó atrapado”, relató.

Asimismo, añadió que en honor al joven, el Congreso Nacional y el cuerpo de bomberos voluntarios dieron un nombramiento en memoria a aquel joven trabajador por su loable acción.

En su testimonio agregó que amigos y familiares del joven, reciben milagros cuando piden en su nombre.

“Hay testimonios de amigos y familiares de mi hijo que afirman que reciben bendiciones cuando piden en memoria de mi hijo. Ahora es un ángel del cielo que está haciendo milagros. Un ángel que salvó la vida de muchos niños y lo sigue haciendo”, relató.

conmovedor. Araceli Pavón Canzanella de 27 años, perdió a cinco integrantes de su familia cuando tenía tan solo 9 años.

El incendio se llevó a su madre de nombre Lidia Canzanella de 45 años de edad, además de su tío, tía y dos primos, en aquel fatídico día.

Araceli mencionó que su familia quedó destrozada por la pérdida tan grande, ya que también su padre quedó con secuelas sicológicas de por vida tras la pérdida de su madre quien coincidentemente cumplía años dos días después.

“Le enterramos a mi mamá el día de su cumpleaños, un 3 de agosto, dos días después del incendio y esto fue una desesperación y pasamos muy mal. Perdí también a mi tío, mi tía y mis dos primos pequeños que vinieron a comprar para el almuerzo porque vivíamos a cuadras. Mi papá se quedo con secuelas sicológicas y fue mi tía mi segunda mamá, quien me sacó adelante, pero el dolor queda para siempre en nuestras vidas”, manifestó.

Mi hijo tenía 16 años y era empaquetador. Él salvó a muchos niños porque salió tres veces sacando gente para ayudar y cuando volvió a ingresar el guardia le cerró las puertas. Luis Ayala, familiar de víctima del Ycuá Bolaños.

Le enterramos a mi mamá el día su cumpleaños, un 3 de agosto, dos días después. Perdí también a mi tío, tía y mis dos primos que vinieron a comprar para el almuerzo. Araceli Pavón Canzanella, familiar de víctima del Ycuá.

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