La denuncia presentada por Cáceres en la subcomisaría de la compañía Itapuamí consigna que alrededor de las 10.30, se dispuso a bajar con sus bolsas de compras cerca de la capilla San Francisco; era el bus 017 de la Línea 10 interno Independencia, guiado por Silvio Óscar Ferreira. Antes de bajar todas sus bolsas el bus arrancó y se fue, según el denunciante. Le gritó que parara, pero fue en vano. Un motociclista le alzó detrás y fueron a alcanzarlo a tres cuadras, cuenta Cáceres. Allí se acercó y antes de explicarle que no había bajado todas sus bolsas, el chofer le vino encima con una herramienta de hierro en la mano. “Lo peor de todo, no le dije nada”, siguió lamentándose y con dolor, ya que el ofuscado servidor se las agarró a los golpes al pasajero –con el hierro–, que recibió en los brazos y en la cintura.
Cuando fue a la parada con intención de reclamar, Ferreira le echó a Cáceres a patadas y en la administración se negaron a dar su identidad.
“Le arreglé su camino con la comisión y me pegan”, fue la más tristemente irónica queja que pudo inferir el compañero, recordando que no hace mucho hicieron el esfuerzo de reparar el camino que utiliza esta línea.