Editorial

Compromiso con salud debe ser en la práctica y no en discursos

Durante los momentos más críticos de la pandemia, las autoridades prometieron que la salud pública iba a ser una prioridad, modificando las marginaciones y los olvidos que se dieron durante años. Los médicos y trabajadores de blanco fueron ensalzados como los “héroes” de la batalla contra el coronavirus, pero apenas la amenaza empezó a bajar un poco, muchos de los compromisos no se cumplieron, como lo demuestran los funcionarios del Hospital de Clínicas, que desde la medianoche del miércoles iniciaron una huelga general por tiempo indefinido, reclamando mejores salarios, provisión de equipos e insumos, entre otros pedidos. Ante el intento de ser recibidos por los responsables del sector, incluso fueron reprimidos por la policía. Mala señal ante una situación crítica que aún no acaba y que requiere, más que nunca, sostener la estructura sanitaria.

De aplaudidos “héroes de la pandemia”, pasaron a convertirse otra vez en víctimas y hasta en villanos.

Los médicos y trabajadores del Hospital de Clínicas, que iniciaron ayer una huelga general por tiempo indefinido, recibieron empujones, forcejeos y hasta golpes por parte de la Policía Nacional, durante la manifestación realizada el martes frente a la sede del Ministerio de Salud Pública (MSP), cuando intentaron ingresar a la sede de la institución a pedir una reunión con las autoridades, a los efectos de intentar destrabar el conflicto. No fueron atendidos.

Los funcionarios reclaman que el Ministerio de Salud y el Ministerio de Hacienda no cumplen con el acuerdo firmado el 19 de julio de 2019, que estipulaba una inversión de 5.000 millones de guaraníes para fortalecer a los laboratorios con insumos, medicamentos y reactivos para Clínicas.

Igualmente, exigen el pago de la segunda gratificación que se les había prometido ante la situación de exponer su salud y sus vidas, trabajando en el primer frente contra la pandemia del Covid-19.

Otro de los reclamos tiene que ver con la nivelación de los funcionarios. Los dirigentes gremiales sostienen que muchos que ejercen de radiólogos, instrumentistas, entre otras funciones, no llegan a ganar ni siquiera el sueldo mínimo. A ello se suman la falta de pago por insalubridad y por título para varios de ellos. En cuanto al seguro médico, personas con más de 20 años de antigüedad solo perciben 250.000 guaraníes por dicho beneficio.

Los sindicatos de trabajadores y médicos del llamado Hospital de los pobres anunciaron la suspensión de las atenciones en consultorio, las teleconsultas, los servicios de imágenes, cirugías programadas y otros servicios que no son considerados esenciales, como parte de la medida de la huelga general. Exigen un mayor presupuesto, de unos 100.000 millones de guaraníes más, demanda que persiste desde el 2012, tras la mudanza de Clínicas de Sajonia a San Lorenzo. El pedido de aumento presupuestario se rechazó en la Cámara de Diputados.

La paralización de la mayoría de los servicios afectará a una inmensa cantidad de pacientes que ven a este hospital escuela de la Universidad Nacional de Asunción como uno de los pocos lugares a donde acudir en busca de atención sanitaria.

Cuando la amenaza era mucho más grave, habían anunciado con mucha rimbombancia que, a partir de ahora, la salud pública sería una absoluta prioridad. Tal como se puede percibir, eso no está ocurriendo. Una vez más, se demuestra que los compromisos que se asumen desde el Gobierno y desde otras esferas de poder, en momentos críticos, quedan solamente en lindos discursos.

Lo que ocurre con los médicos y los trabajadores del Hospital de Clínicas es otra muestra de que las autoridades y los referentes políticos no han aprendido nada de las dramáticas circunstancias ocasionadas por la crisis mundial del Covid-19, ni de sus funestas consecuencias en la salud, en la economía, en las relaciones sociales y culturales. Es de esperar que la ciudadanía tenga plena conciencia de esta situación.

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