El ejecutivo relacionó este fenómeno con el abandono de hábitos como ida a restaurantes y compras en comercios, aunque consideró que este momento puede ser una oportunidad para incrementar el uso de las plataformas digitales, al igual que el impulso que están experimentando los servicios de delivery.
Informó que la atención al público se está reduciendo a cuatro horas por día en las sucursales del banco y que se deja ingresar solo a dos personas por vez.
En cuanto a la actitud de las entidades bancarias ante sus clientes, sostuvo que se muestran proactivos para ayudar a combatir los efectos de la pandemia del Covid-19, a través de la flexibilización del pago de cuotas de créditos. Sin embargo, insistió en que deben ser cuidadosos con los nuevos riesgos debido a que están administrando el dinero de los ahorristas, en esta coyuntura todavía desconocida.
En este sentido, reclamó que las medidas de apoyo financiero emanadas desde el Gobierno se están enfocando en la liquidez y el precio, mas no en la cobertura de los riesgos. Instó a observar los casos de Chile y Perú, donde el Estado se está haciendo cargo de algunos riesgos, y reconoció que el principal problema radica actualmente en la incertidumbre respecto a cuánto durará la emergencia, sus efectos y el tiempo de recuperación.