Al ex mandatario republicano se le ve culpable de cuatro delitos: incitación a la insurrección, obstrucción de un procedimiento oficial del Congreso, intento de fraude a Estados Unidos y conspiración para presentar falsos testimonios electorales al Congreso y los Archivos Nacionales.
Sus recomendaciones al Departamento de Justicia no son vinculantes. El comité no tiene potestad para imputar y el Departamento de Justicia ya lleva a cabo su propia investigación, pero su acusación tiene una importante carga simbólica, porque es la primera vez que un comité parlamentario sugiere hacer responsable penalmente a un ex presidente.
“Las recomendaciones también tienen relevancia para la opinión pública. Es algo inmenso que un comité legis-lativo acuse formalmente a un ex presidente de cometer delitos, especialmente cuando ese comité incluye a miembros de su partido político”, explica a EFE Rick Hasen, profesor de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).
El comité, formado en julio del 2021, está integrado por siete legisladores demócratas y otros dos republicanos: Liz Cheney y Adam Kinzinger.
El Departamento de Justicia no está forzado a contestar y al estar investigando ya lo sucedido el principal beneficio de las conclusiones aportadas es que faciliten pruebas que podrían resultar útiles para un eventual procesamiento.
Pruebas –según añade Rick Pildes, profesor de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho de Nueva York– que el Departamento de Justicia no haya obtenido a través de sus propias pesquisas. Desde ese departamento declinaron hacer comentarios a EFE. El informe final del comité se conocerá hoy, pero su resumen ejecutivo, de 154 páginas, no deja lugar a dudas: la causa en última instancia del 6 de enero de 2021 fue Trump, “al que muchos otros siguieron”.
Ese día, unas 10.000 personas, la mayoría seguidores del entonces presidente republicano, se manifestaron frente al Capitolio y cerca de 800 irrumpieron en el edificio mientras se ratificaba la victoria del demócrata Joe Biden en las presidenciales de noviembre. Hubo 5 muertos y unos 140 agentes heridos.
El comité ha resumido sus conclusiones en 17 puntos, en los que acusan a Trump en primer lugar de difundir a propósito falsas alegaciones de fraude electoral con la intención de anular las presidenciales de noviembre del 2020, que Biden ganó.
Trump se negó a aceptar el resultado de esos comicios y conspiró para anularlo. Este órgano también estima probado que el ahora ex presidente intentó corromper al Departamento de Justicia tratando de que sus funcionarios hicieran declaraciones electorales deliberadamente falsas que sirvieran para sus fines.
Sin base, igualmente, presionó a legisladores y agentes estatales para que cambiaran los resultados en sus estados y supervisó el esfuerzo para obtener y entregar al Congreso y los Archivos Nacionales certificados electorales falsos.
Apoyado en las teorías falsas de robo electoral, Trump convocó a sus miles de seguidores a que acudieran a Washington, el 6 de enero, día en que se iba a certificar el resultado, para que “recuperaran” el país, aun sabiendo que muchos iban armados y que estaban “furiosos”, recalcan las conclusiones.
5
muertos y 140 agentes heridos fue el saldo del asalto al Capitolio, que se produjo el 6 de enero de 2021.