Durante la gestión del anterior comandante Rojas, Benítez Figueredo fue nombrado por su primo en la Unidad Operativa y Contrataciones de la Policía Nacional.
Sin embargo, Benítez soportaba una imputación fiscal y estaba procesado por sobrefacturación en las compras de carnes junto a otros policías.
Pero llamativamente, la imputación contra el comisario no fue tenido en cuenta por Rojas para nombrarle a su primo al frente de una de las unidades más importantes de la Policía Nacional.
Benítez fue cesado de su cargo luego de una publicación periodística de Última Hora, el 5 de junio pasado, que sacó a la luz la imputación por lesión de confianza y estafa que pesaba en su contra.
El comisario Francisco Benítez Figueredo fue condenado a seis años de prisión este lunes al ser hallado culpable de los referidos delitos junto a los comisarios generales retirados Hermes García Balmaceda, penado a 9 años de cárcel; Carlos Sánchez Cano, a 7 años de reclusión, Juan Silverio Melgarejo, a 8 años de prisión, y el comerciante Dionisio Sanabria, a 6 años de encierro.
Los fiscales acusadores son Silvia Cabrera y René Fernández, quienes acusaron a los exaltos jefes policiales por los delitos de lesión de confianza y estafa.
El Tribunal de Sentencia estuvo conformado por Sandra Farías, Gloria Amanda Hermosa y Héctor Capurro, quienes ordenaron que los condenados deberán cumplir la medida en la cárcel de Tacumbú.
Por otro lado, la condena contra el comisario principal Francisco Benítez Figueredo, deja al descubierto la débil investigación encarada por el Departamento de Justicia Policial, que jamás separó del cuadro policial al sospechoso a pesar de estar imputado desde inicio de la pesquisa fiscal, iniciada en el año 2008.
De esta manera se confirma que cuando se trata de un oficial de alto rango y protegido por sus superiores no recibe la misma sanción aplicada a un subalterno, que generalmente es objeto de sumario y apartado del cuadro activo de la Policía, y finalmente recibe la baja deshonrosa como tiro de gracia.
Ahora, se aguarda que el ministro del Interior, Carmelo Caballero, o el propio comandante Aldo Pastore, ordene el “sumario y pedido de baja deshonrosa” para el comisario Benítez Figueredo, después de ser hallado culpable y condenado por la Justicia.