14 jul 2026

Ciudad del Este y Salto del Guairá son muestras del fracaso del Mercosur

El drama de los pobladores del Este, que sufren pérdidas de fuentes de trabajo ante una caída del 80% en la actividad comercial debido a maniobras militares y operativos aduaneros del Brasil, no halló ningún eco favorable en la Cumbre del Mercosur. Una vez más se confirma que los intereses hegemónicos de los países más poderosos convierten al Tratado de Asunción en un rotundo fracaso.

Imagen - Editorial

Las mejores expectativas que los sectores sociales y económicos de localidades fronterizas como Salto del Guairá o Ciudad del Este mantenían con respecto a los resultados de la XXXVII Cumbre del Mercosur, se han visto gravemente defraudadas con la decisión de los socios mayores, Brasil y Argentina, de no levantar las trabas al comercio y a las exportaciones de los países más pequeños, como el Paraguay y Uruguay.

En momentos en que los presidentes de los países miembros del Mercosur celebraban en Asunción un encuentro más mediático que efectivo, los dirigentes de la Multisectorial de Salto del Guairá anunciaban el inminente despido de más de 500 trabajadores de comercios, ante la grave crisis ocasionada por un aparatoso despliegue militar brasileño en la zona del Lago de Itaipú, y por los excesivos controles de la Receita Federal a los turistas del vecino país, que son fiscalizados hasta cinco veces en apenas un radio de 50 kilómetros, con el propósito de desalentarlos a que vengan a comprar al Paraguay.

Del mismo modo, la Federación de Cámaras de Comercio de Ciudad del Este (Fedecámaras) denuncia que las trabas promovidas por el Gobierno brasileño han reducido la actividad económica de la capital del Alto Paraná en un 75%, con graves consecuencias sociales que también afectan a los propios ciudadanos del país vecino, ya que el comercio fronterizo también beneficia a muchos pobladores de Foz de Yguazú.

Aunque el Brasil insiste en defender que los constantes operativos militares y fiscales en la frontera con Paraguay solo buscan desalentar el contrabando y el tráfico ilegal, en la práctica provocan lo contrario: cierre de comercios legales y pérdidas de empleos formales, mientras los traficantes y contrabandistas solo se reacomodan y buscan rutas alternativas.

A 17 años de haberse firmado el Tratado de Asunción, aquel sueño de un mercado comunitario regional con gravamen cero, sin trabas ni restricciones para la libre comercialización de bienes y servicios, está cada vez más lejos de hacerse realidad. Y mientras los mandatarios posan sonrientes para las fotos y pronuncian encendidos discursos sobre un “Mercosur social” o “Mercosur de la gente”, la población más vulnerable seguirá padeciendo los efectos de la hipocresía de los gobiernos.