Las condiciones de Pekín pasan porque Washington deje de “difamar” a China con ataques que el ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, tildó ayer de “maliciosos y completamente injustificados”, durante una rueda de prensa celebrada en paralelo a la reunión anual de la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo).
A ojos de Pekín, Estados Unidos debe deshacer los entuertos que creó durante la era de Donald Trump, y la primera tarea para Biden es que dé un paso al frente y suprima “las restricciones irrazonables” de su predecesor, con referencia a los aranceles que este impuso a productos chinos.
“No aceptaremos acusaciones infundadas, ni que nos difamen ni que se violen nuestros intereses (...). Estados Unidos ha interferido en muchos países en nombre de la democracia, muchas veces causando conflictos”, afirmó en la víspera Wang durante la rueda de prensa.
El diplomático tiró un dardo a Washington por sus injerencias en los asuntos de otros países, las cuales cesaron –aseveró– o, de lo contrario, el mundo seguirá experimentando inestabilidad. EFE