03 may. 2026

Cayó abatido el máximo líder de las FARC, en un ataque sorpresa

Guillermo León Sáenz, más conocido como Alfonso Cano, se convirtió en el guerrillero más importante que muere en una operación militar en toda la historia de la lucha contra la guerrilla.

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REUTERS

BOGOTÁ - COLOMBIA

El Ejército de Colombia mató al número uno de la guerrilla izquierdista de las FARC, Alfonso Cano, asestando el mayor golpe de la historia al grupo rebelde que ha sido protagonista de un prolongado conflicto armado.

La muerte del cabecilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla más activa del continente americano, representa un triunfo para el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y a la vez un reto para que sea el arranque de un anhelado proceso de paz.

Cano, cuyo verdadero nombre era Guillermo León Sáenz, murió el viernes en combate en una zona montañosa del departamento del Cauca, en el suroeste del país, un hecho que aceleraría el desmoronamiento de esa insurgencia acusada de terrorismo, secuestro y narcotráfico. “Cayó el número uno de las FARC, es el golpe más contundente que se le ha dado a esta organización en toda su historia”, declaró el presidente Santos en una alocución por radio y televisión desde la caribeña ciudad de Cartagena, la medianoche del viernes.

MURIÓ EN COMBATE. El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, informó que el líder rebelde, de 63 años, falleció en un combate después de un bombardeo cuando intentaba romper un cerco del Ejército para huir. El cadáver del comandante guerrillero fue encontrado afeitado, sin la espesa barba que lo caracterizaban y sin los gruesos lentes que usaba, precisó Pinzón, quien horas antes había reportado la captura del jefe de seguridad de Cano y la muerte de otros dos guerrilleros.

“Se encontraba afeitado, tal vez hace poco, murió posterior al bombardeo, en el marco de una acción de las tropas, tropas de las unidades especiales que allí desembarcaron y que tuvieron el encuentro con este individuo”, detalló.

LABOR DE INTELIGENCIA. El funcionario reveló que en el lugar donde cayó Cano se confiscaron siete computadores, 39 memorias USB, teléfonos celulares y dinero en efectivo. Pinzón admitió que el golpe fue el resultado de una labor de inteligencia y seguimiento en la que aportaron información antiguos guerrilleros de las FARC que posiblemente recibirán una recompensa económica por parte del Gobierno.

Colombia ofrecía una recompensa de hasta 3,7 millones de dólares por información que permitiera la ubicación de Cano. La desaparición del jefe rebelde se suma a otros hechos que diezmaron el poderío de las FARC en los últimos años, cuando perdieron a varios de sus históricos e influyentes dirigentes dentro de una ofensiva de las Fuerzas Armadas colombianas, con el apoyo de EE. UU. Cano había asumido como máximo líder del secretariado, el órgano de dirección político y militar de las FARC, desde mayo del 2008, después de la muerte por un ataque al corazón de Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo. El prófugo líder guerrillero, quien enfrentaba una intensa persecución de las Fuerzas Militares, había escapado a comienzos de julio de un bombardeo contra uno de sus campamentos en una zona montañosa y selvática, en límites entre los departamentos de Cauca y Tolima.

HAY OPTIMISMO Y TEMOR ENTRE LOS COLOMBIANOS

La muerte de Cano generó posiciones encontradas entre quienes creen que las FARC avanzarán hacia una negociación de paz y los que temen que, por el contrario, siga en la lucha armada e intensifiquen sus ataques para demostrar que no están derrotadas. “Ojalá que la guerrilla reflexione y decida hacer la paz después de esto, pero también es posible que continúe por el camino del terrorismo, la violencia, el secuestro y el narcotráfico”, dijo Laura Aponte, una ingeniera de sistemas de 32 años.

El presidente Santos había conseguido un éxito al comenzar su mandato con la muerte del jefe militar de las FARC, Jorge Briceño, más conocido como El Mono Jojoy, quien pereció en un bombardeo en una zona selvática del sur del país.

Santos, quien llegó a la presidencia el 7 de agosto del 2010, ofreció a la guerrilla la posibilidad de iniciar una negociación de paz con la condición de que liberaran a todos los secuestrados, pusieran fin a los ataques y anunciaran su intención de deponer las armas y reintegrarse a la vida civil. Pero las FARC, que dicen luchar por imponer un sistema socialista en este país con marcadas diferencias entre ricos y pobres, rechazaron las condiciones del mandatario y anunciaron que continuarán en la lucha armada.

Estados Unidos calificó como una “importante victoria” para Colombia la muerte del líder guerrillero de las FARC, Alfonso Cano, y reiteró su apoyo.