El jefe de Estado cumplió con la agenda oficial por el aniversario de la independencia de acudir al Parlamento para explicar las políticas que llevó a cabo en los primeros 12 meses de su Gobierno y las obras que tiene pendientes para los siguientes cuatro años.
Sin embargo, la alocución del mandatario estuvo marcada por la tensión política desde el inicio, cuando mencionó que no había tenido “ni un minuto de tregua” de los partidos políticos que no aceptaron su victoria en las urnas y que había sido acusado de corrupción sin pruebas.
En respuesta, varios legisladores de los partidos ultraconservadores como Renovación Popular y Avanza País abandonaron el hemiciclo cuando Castillo empezaba a explicar las medidas y resultados que obtuvo en distintos campos de la política, economía y programas sociales.
Por su parte, la ex rival electoral de Castillo y fundadora del partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori, explicó en Twitter que su bancada dejó que el mandatario expusiera su mensaje para “transmitirle al final lo que le dice la mayoría de peruanos: ‘¡Renuncia corrupto!’”, al mencionar el incidente en que sus legisladores le gritaron al jefe de Estado. Si la oposición ha tenido una reacción tan hostil hacia Castillo en esta jornada, sus antiguos aliados políticos tampoco han sido amables con el gobernante. Así, el fundador del partido Perú Libre, que llevó a Castillo a la presidencia del Perú, Vladímir Cerrón, comentó en Twitter que el discurso presidencial estuvo “vacío”, “sin la energía moral necesaria, sin compromiso de un real cambio, sin anuncios de reestructurar el Estado”. EFE