Se trata de Chai SA y Matrix Realty SA. Otras dos firmas, Gramonte SA y Pegasus Inversiones, también están en la mira fiscal.
A través de Chai y Matrix –en ambas lo acompaña como accionista el primo del presidente Cartes, Juan Pablo Jiménez Viveros– el cambista recibió más de USD 40 millones de dólares de países como Suiza y Luxemburgo, entre otros, y también realizó operaciones bursátiles en el mercado local e internacional.
A esto hay que agregar otra compra de bonos del Tesoro paraguayo, esta vez con Puente Casa de Bolsa SA, por USD 515.964. Lo sospechoso es que Chai SA volvió a vender los bonos apenas cuatro días después prácticamente por el mismo precio.
Este esquema se repite en las operaciones de compra y venta de acciones, así como bonos del Tesoro brasileño y bonos corporativos. La hipótesis fiscal es que el dinero movido por Messer proviene de coimas, sobornos y crímenes cometidos en el Brasil.




