“No era violento, eso es lo que voy a desmentir. Era buen hijo y buen padre, ni a sus hijos les pegaba”, aseguró Virginia Villasboa a ÚLTIMAHORA.COM este jueves.
Tanto ella como su esposo, Marciano Martínez, padre de Huber y su hija, Wilma Martínez, aseguraron que apelarán el fallo del Tribunal de Sentencia ya que no vieron que el beneficio de la duda sea motivo para que Lucía Sandoval esté libre.
“No es justo, yo no sé qué clase de juez es ese”, criticó la madre del fallecido, quien con su familia se hizo cargo de los hijos de Lucía y Huber, durante 3 años y 6 meses, tiempo en que la madre de los niños estuvo en recluida en el Buen Pastor. Ambos tienen ahora 12 y 7 años.
Dijo que no se opone a que Sandoval se lleve a sus hijos ahora que recuperó la libertad, pero aseguró que son los niños quienes no quieren regresar con ella.
“Ellos se echaron a llorar cuando supieron que su mamá fue absuelta, ahora la mayor no quiere ir sola al colegio porque tiene miedo que Lucía vaya a buscarla” manifestó Wilma Martínez, hermana de Huber.
Toda la familia recordó a Huber y sus padres coincidieron en que era un hombre bueno, trabajaba desde los 13 años, le gustaba jugar al fútbol y nunca fue violento. Al comienzo, la relación que tenía con Lucía era la de una pareja ejemplar.
Presión de la prensa y las organizaciones
Para los Martínez-Villasboa fue la presión de la prensa y las organizaciones que apoyaron a Lucía lo que dictaminó el fallo del Tribunal.
Muchas personas llegaron el miércoles hasta el Palacio de Justicia de San Lorenzo para apoyar a la mujer, entre familiares y representantes de Amnistía, Ministerio de la Mujer y movimientos sociales.
“Ellos la defienden, pero sólo nosotros sabemos cómo era el día a día, ellos no saben nada”, enfatizó Virginia, mientras recordó que la pareja vivió en su casa durante 15 años y que en ese tiempo, no se registró ningún tipo de violencia entre ellos.
El presidente del Tribunal, Julio Granada, cuestionó las acusaciones del Ministerio Público y dijo que no están convencidos de la forma en que se produjo el disparo.
También hizo mención de que fue la propia mujer quien llevó a su marido hasta el hospital, según la versión de uno de los testigos. Admitió que la magistratura estaba en duda.
Daniel Ledesma, uno de los miembros, también se refirió a la duda del caso porque ni las evidencias de la Fiscalía ni de la defensa son convincentes y que la gran pregunta siempre fue si se trató de homicidio doloso o accidente fatal.