18 may. 2026

Carta al Director

Estimado Sr. Director.

Con todo respeto, y sin ánimo de polemizar, creo que comparar el salario de los cónsules con el salario del presidente de la República es como comparar peras con manzanas.

Durante muchos años, el Servicio Diplomático del Paraguay estuvo limitado por las asignaciones que tenían los miembros del Cuerpo Diplomático en los diversos países a los que fueron destinados.

Y debemos reconocer que, para que un país esté dignamente representado, significa que aquellos profesionales que deben ejercer la representación nacional que sus respectivos cargos les imponen deben tener una calidad de vida que les permita actuar de manera digna y poder hacer acto de presencia en cualquier evento y/o ante cualquier persona con quienes deban relacionarse: al final de cuentas, son nuestros representantes.

Leyendo los valores consignados en el artículo considero que son adecuados a lo expuesto anteriormente.

Paraguay ha hecho un gran esfuerzo para conseguir reconocimiento por el ejercicio de una Diplomacia de buen nivel profesional; y creo que, más allá de algunas situación irregulares que se hayan presentado en el pasado, y que podrían volver a repetirse en el futuro, debemos respetar y valorar a la gran mayoría de nuestros Representantes Diplomáticos en los diversos países del mundo.

No se están haciendo ricos con esos salarios internacionales.

Vivir en el exterior cuesta mucho dinero y las autoridades nacionales, al establecer este nivel de salarios, no han hecho otra cosa que reconocer la importancia de su trabajo.

Señor Director, desde ya, le agradezco la atención que pueda prestar a esta nota.

José Daniel Nasta

CI 295.939