Vagner Alexandre Knorst, único detenido por el caso del empresario Kevin Rojas, asesinado en diciembre pasado en la localidad de Limoy, distrito de Minga Porã, mantenía frecuente comunicación con Maurio Sergio Carnevalle, exconvicto, con quien conformaba una gavilla, según la investigación de los agentes de la Sección de Homicidios.
Por eso, Carnevalle fue imputado por los delitos de homicidio doloso, asociación criminal, producción de riesgos comunes y violación de la ley de armas.
El mismo había sido capturado el 23 de enero pasado en una lujosa residencia del Paraná Country Club, donde la comitiva policial fiscal halló varias evidencias. Luego, fue beneficiado con el arresto domiciliario por el juez Wilfrido Velázquez, ocasión que aprovechó para fugarse y permanecer prófugo de la Justicia hasta la fecha.