27 may. 2026

Cárceles más dignas, clamor en la fiesta de Las Mercedes

imagen de las mercedes en tacumbu recorre

"¡Sólo le pido a la Virgen que me salga mi libertad condicional!”, reclamaba en voz alta un recluso, frente al altar de la Virgen de las Mercedes, en el patio de la cárcel de Tacumbú, en medio del clima de fiesta que se vivió ayer en la principal penitenciaría nacional, al igual que en todas las otras prisiones del país, para celebrar la festividad de la santa patrona de los presos.

El hombre, que pidió no difundir su identidad, contó que lleva 8 años preso en Tacumbú, cumpliendo una condena de 12 años.

Desde tempranas horas se desarrolló una nutrida programación de festejos, que incluyó celebraciones eucarísticas, conciertos de grupos nacionales y un día especial de visita de familiares, con quienes se compartió el almuerzo.

Pero hubo reclusos que decidieron quedarse en sus celdas, por no tener quien los visite, según explicaron los guardiacárceles.

HACINAMIENTO. Actualmente, la Penitenciaría de Tacumbú alberga a 3.620 reclusos, triplicando ampliamente su capacidad física.

La falta de espacio hace que los reclusos duerman en los pasillos, sin colchones, sin nada con qué cubrirse, tirados a su suerte.

Con las visitas, en la víspera el penal tuvo alrededor de 6.000 personas. El clamor por cárceles más dignas fue el más reiterado durante la festividad.

PROYECTO. La ministra de Justicia y Trabajo, María Lorena Segovia, habló ayer sobre un proyecto de eliminación completa de la cárcel de Tacumbú, pero para tal efecto se deberá edificar un nuevo y moderno reclusorio fuera de la capital.

Mencionó que antes de fin de año se estaría dando el traslado de varios internos al penal de Emboscada y a la cárcel de Encarnación, para poder descomprimir la mencionada cárcel, que se encuentra en una situación bastante deplorable.

También habló de la urgencia de una ampliación presupuestaria para contratar más guardias, por lo menos 300 más.

Para el director del penal, Artemio Vera, ya urge una inmediata solución al problema del hacinamiento, sea cual fuera el proyecto.

Antes de las 11.00, los internos ya recibieron su almuerzo, que para la ocasión se sirvió a todos los reclusos por igual, y que consistió en una porción de asado al horno con ensalada.

Alrededor de cinco grupos musicales del país subieron en escena, para alegrar a los internos, que participaron activamente de los festejos, rodeados de sus familiares.

Incluso, uno de los grupos musicales que actuaron está formado por reclusos.

Para culminar la jornada, se presentó el popular requintista Juan Cancio Barreto.