Las lluvias continúan condicionando el progreso de las obras viales en el país. Según el presidente de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), José Luis Heisecke, el impacto se evidencia mayormente en los movimientos de suelo y en la pavimentación.
“Las lluvias condicionan el ritmo de las obras, especialmente los movimientos del suelo y la pavimentación. Pueden generar interrupciones puntuales, pero para hablar de atrasos hay que evaluar cada contrato y su cronograma. La prioridad es aprovechar los días favorables sin comprometer la calidad ni la seguridad”, señaló Heisecke al diario Última Hora.
previsiones. De cara a fin de año y ante el contexto de El Niño, la expectativa del sector es sostener la actividad, aunque esto dependerá del comportamiento climático y de la continuidad de los pagos. Ante el riesgo de lluvias intensas, la Capaco plantea ajustes de cronograma, priorización de drenajes y alcantarillas, y la reorganización de tareas hacia los frentes que permitan seguir operando.
El presidente detalló que “en el Departamento Central, el énfasis debe estar en el escurrimiento del agua, la señalización y los accesos alternativos”.
Por otro lado, en el Chaco, las medidas se orientan a preservar la transitabilidad y a anticipar la logística de materiales y equipos.
Heisecke subrayó la necesidad de coordinar estas acciones con el Estado y de evaluar oportunamente los ajustes de plazo que resulten técnicamente justificados.
Estas acciones preventivas son fundamentales para sostener el ritmo de la actividad constructiva.