Para el servicio se brinda capacitación al cantinero, al director, a la asociación de padres y a los docentes. En la oferta de alimentos para los niños en las cantinas se recomienda la inclusión de frutas, jugos naturales y sándwiches, lo cual redunda en una variedad de opciones, sin que solo se remita a comprar frituras por ser lo único en venta, como empanadas, milanesas o papas fritas, así como gaseosas.
La licenciada Rosalba Canela, del Departamento de Promoción Nutricional del Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN), explicó que ya en el 2012 fueron 180 las instituciones educativas públicas que iniciaron el programa y recibieron la capacitación. En el 2012, se enfatizó más en la actualización de las guías alimentarias del INAN.
La instrucción incluye desde el manejo de los alimentos, como conservación, manipulación y las formas de evitar la contaminación antes y luego de la cocción. La cantina debe contar con un número determinado de personal porque el que entrega los alimentos a los alumnos no debe estar en la cocina ni encargarse del manejo de la caja, citó como ejemplo la profesional.
menos grasa y azúcar. Entre los excesos que se cometen en la oferta en los establecimientos se encuentran los azúcares simples que se hallan en las galletitas y las grasas y es lo que se debe disminuir y realizar un cambio. Lo ideal es enseñar a los niños a consumir frutas, verduras, lácteos, sándwiches y no las frituras como empanadas, milanesas y papas fritas.
Reducir estos alimentos es importante para mantener una dieta equilibrada, sin embargo, tampoco se recomienda eliminarlos totalmente porque también forman parte de la alimentación diaria; es decir, que de vez en cuando un niño consuma esos alimentos no le hará daño, sino la reiteración.
El problema surge cuando la mayoría de los niños consumen fritura a diario y el perjuicio es repetitivo y propicia la obesidad infantil.
“Lo que se busca dentro de las resoluciones con las que se cuenta es que estos lugares se adecuen a los materiales educativos, cumpliendo las recomendaciones según las calorías que debería recibir un niño con menos de 10 años y con más de 10 años”, explicó Canela (ver info).
Indicó que en la medida en que se realizan los pedidos y de acuerdo a la disponibilidad de personal se realizan las capacitaciones en las instituciones.