País

Caños rotos favorecen cría de larvas

LAMBARÉ. Vecinos de vías empedradas con pérdidas de agua, donde hay casos de dengue, urgen reparación a la Essap.

Una suerte de sicosis viven numerosas familias en el municipio de Lambaré debido a la existencia de numerosos casos de enfermos de dengue, en una situación que las mismas atribuyen a caños rotos y desagües cloacales irregulares que acumulan agua frente a sus casas o en los desniveles del terreno y se constituyen en potenciales criaderos.

Uno de esos puntos está en el barrio 29 de Setiembre, donde a lo largo de la calle Capitán Figari se tiene desde hace décadas una pérdida del vital líquido, que se junta con agua servida, y que, además de generar malos olores, favorece la proliferación de todo tipo de insectos, entre ellos, los mosquitos.

En el cruce de esta arteria con Alejandrino Zárate y Coronel Oviedo se observan enormes charcos que, según el testimonio de los pobladores de la zona, los efluentes cloacales son lanzados a la vía pública desde varias villas y corren cuadras abajo para mezclarse con el agua potable y crear un peligroso ambiente de insalubridad.

Gumercindo Sulín Noguera e Isabel Ruiz, vecinos del lugar, indicaron que ya se realizaron pedidos de reparación a la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap), pero que todos los llamados caen en saco roto, ya que a la fecha el inconveniente subsiste.

“No me quedó más opción que hacer una precaria canalización al costado de mi vivienda para que el agua no se junte aquí. Hay muchos enfermos de dengue y tenemos miedo de contraer la enfermedad”, sostuvo don Gumercindo.

Por su parte, María Isabel Jacquet, otra pobladora de este sector lambareño, manifestó que tanto la empresa aguatera como las autoridades municipales se desentienden del problema y que a pesar de la existencia de cuadros de dengue en varios puntos de la ciudad, no toman las medidas correspondientes para eliminar esos focos de infestación larvaria.



Aquí en el barrio 29 de Setiembre todos ya estuvimos enfermos de dengue. Y eso se agravará si es que no se arreglan esas cañerías rotas y los desagües irregulares.
María Isabel Jacquet,
vecina.

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