SÃO PAULO
El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el opositor Flávio Bolsonaro iniciaron este lunes los contactos para ampliar los apoyos de cara a la segunda vuelta de las elecciones, un día después de la primera vuelta.
El domingo, Bolsonaro obtuvo un 47,03% de los votos y Lula un 45,16%, un resultado que estuvo acompañado por un fuerte crecimiento del Partido Liberal (PL), formación del candidato opositor, en el Congreso Nacional y en los gobiernos regionales.
Lula, quien admitió sorpresa por la derrota en primera vuelta, mantuvo este lunes una reunión a puerta cerrada con responsables de la campaña, ministros y políticos aliados, con vistas a comenzar a planificar la estrategia de cara a la segunda vuelta, que se celebra el 25 de octubre.
Según medios locales, uno de los temas tratados en la reunión, celebrada en Brasilia, es acelerar la votación de un proyecto de ley que busca impulsar la reducción de la semana laboral, una de las banderas de la campaña del líder progresista.
Por su parte, Flávio Bolsonaro planea buscar el respaldo de União Brasil, Republicanos y Progresistas (PP), tres formaciones de centroderecha que suman 128 diputados y que no apoyaron a ningún candidato en la primera vuelta, según afirmó este lunes el presidente del PL, Valdemar Costa Neto.
El PL también pretende atraer a los candidatos que quedaron fuera de la contienda, en especial el conservador Ronaldo Caiado, que terminó cuarto, con el 2,18% de los votos.
Este candidato derrotado podría anunciar su apoyo a Bolsonaro este mismo martes. Los aspirantes que terminaron el domingo en segunda y tercera posición, el escritor Augusto Cury (2,89%) y el agitador ultra Renan Santos (2,24%) de momento aseguran que no apoyarán a ningún candidato en la segunda vuelta.
Flávio Bolsonaro recibió este lunes el apoyo expreso del ex presidente Michel Temer (2016-2018), quien dijo que Brasil “quiere un camino diferente” al que ofrece Lula.
Mercados eufóricos. El resultado electoral fue acogido con euforia en los mercados financieros. La bolsa de São Paulo cerró con un fuerte salto del 7,70% y alcanzó un máximo histórico, los 206.911 puntos, mientras que en el mercado de divisas, el real se apreció un 4,11% frente al dólar, que acabó cotizado a 5,00 reales en el tipo de cambio comercial brasileño.
Bolsonaro es el favorito del mercado, debido a sus promesas de cortar el gasto público, reducir impuestos y privatizar empresas públicas.
En cambio, Lula ha defendido mantener una fuerte inversión en políticas sociales, subir los tributos a los más ricos y es contrario a las privatizaciones.
Las acciones de la petrolera estatal Petrobras, la mayor empresa de Brasil, fueron unas de las más beneficiadas y se dispararon un 8,1%, con lo que alcanzaron su mayor valor en la historia del parqué.