La Secretaría de Estado les extendió esta semana una invitación, luego de meses sin comunicación.
La convocatoria “obedece a la necesidad de calendarizar la entrega de apoyo acordado con el MAG a favor de los integrantes de la Coordinadora Nacional Intersectorial, en el marco del acuerdo de entendimiento”, expresa la invitación.
El acuerdo al que se hace referencia la nota es el documento firmado el 23 de abril del año pasado, en el que se pactaba la compra de deudas campesinas en entes privados, a través del Banco Nacional de Fomento (BNF), entre otros puntos. Este acuerdo se firmó tras casi un mes de movilizaciones en la capital.
El dirigente y concejal departamental de San Pedro Elvio Benítez dijo que irán a la reunión a escuchar. Acusó al Gobierno de ser mentiroso, debido a que ninguno de los miembros de la coordinadora ha recibido el beneficio de la compra de deudas.
Recordemos que el BNF había confirmado que el proceso de compra ya se inició en Curuguaty. “Ninguno de los que estaban en nuestras planillas fue beneficiado”, manifestó Benítez, adelantando que pedirán explicaciones acerca de este punto en la reunión del jueves.
El encuentro con los representantes del Gobierno está enmarcado para el jueves 26 de enero, a las 10.00, en la sede del MAG, en Asunción.
Movilizaciones. Benítez sostuvo que, pese a que el Gobierno asegura que ya se está cumpliendo con la compra de deudas, retomarán las movilizaciones pidiendo la condonación de las deudas.
“No se compró una sola deuda de la gente de la organización. Este Gobierno es una mentira”, resaltó.
Prevén movilizarse entre finales de febrero y principios de marzo, pero no solamente por la condonación. También tienen otras reivindicaciones, relacionadas con la tierra, como el caso Guahory y Barbero Cué, mencionó Benítez.
“El Indert no funciona para nada, por eso vamos a salir a las calles”, dijo.
Además, hay varios proyectos de ley relacionados con la agricultura familiar campesina que están estancados en el Congreso, y que son sumamente necesarias, recordó el dirigente.
Según datos del propio BNF, se comprarían deudas de unos 10.348 campesinos que deben más de G. 34.400 millones (USD 6,2 millones) en diferentes entidades privadas, como bancos, financieras y cooperativas. Los nombres surgen a partir de las listas que las propias organizaciones acercaron, luego de una filtración realizada por el banco y el MAG. El compromiso fue comprar deudas de hasta G. 35 millones por persona.