La Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS) prepara la cuarta edición de Siembra Paraguay – Apertura Nacional de la Siembra de Soja 2026/27, que marcará oficialmente el inicio simbólico de una nueva campaña agrícola. El sector proyecta una superficie de entre 3,6 y 3,7 millones de hectáreas y encara el nuevo ciclo con expectativas favorables en materia climática, aunque persisten desafíos vinculados a los costos, los precios y el comportamiento de los mercados internacionales.
La nueva campaña de soja se presentará el próximo jueves 3 de setiembre, a las 08:00, en la localidad de J. Eulogio Estigarribia, Departamento de Caaguazú, bajo el lema “Ñañemityñepyruta”. Este acto marcará el inicio de una nueva zafra, que busca colocar en el centro de la escena al productor, en un momento en que las primeras proyecciones ubican el área destinada a la oleaginosa entre 3,6 y 3,7 millones de hectáreas.
La expectativa de los productores es que el clima acompañe el desarrollo del cultivo durante el nuevo ciclo. Este escenario genera un punto de partida favorable para la campaña, aunque el resultado final estará condicionado también por la evolución de los precios internacionales, los costos de producción y las condiciones del mercado.
Perspectivas climáticas. El inicio de la siembra encuentra al sector con una mirada relativamente positiva desde el punto de vista climático. Para los productores, contar con condiciones adecuadas de humedad y un comportamiento favorable del clima constituye uno de los principales factores para aspirar a buenos niveles de productividad.
Sin embargo, el presidente de la APS, Lindemar Cesca, advierte que producir no es el único desafío. La incertidumbre se concentra especialmente en el escenario comercial y económico que enfrentará el productor durante los próximos meses. “El productor sabe producir y tiene conocimiento del manejo de los cultivos, pero el mercado es una incertidumbre total”, sostuvo Cesca.
En ese sentido, señaló que la fluctuación de los precios internacionales y el comportamiento de los costos –entre ellos el del combustible– serán determinantes para establecer el margen de rentabilidad de la nueva campaña.
Así, mientras las perspectivas climáticas permiten encarar la siembra con optimismo, el sector mantiene cautela frente a un mercado internacional sujeto a factores geopolíticos y a movimientos que pueden modificar los precios y las condiciones de comercialización.
Durante la pasada campaña 2025/26, la Capeco registró una superficie de 3,4 millones de hectáreas en zafra, con una producción estimada de 11,5 millones de toneladas y un rendimiento promedio de 3.374 kilogramos por hectárea.
- 3,7 millones de hectáreas es perspectiva de siembra de la campaña sojera 2026/27, que se lanzará este jueves.