Ese desequilibrio se manifiesta en la cantidad de energía que entra en la atmósfera procedente del Sol y la que abandona la superficie terrestre.
Según científicos del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (NCAR), los satélites, los sensores marinos y otros instrumentos no son adecuados para seguir la pista de ese calor que podría estar acumulándose en el fondo oceánico y podría ser un factor más del calentamiento global.
Esa energía podría estar reapareciendo junto con el fenómeno climático de El Niño que periódicamente calienta las aguas de gran parte de las regiones tropicales del océano Pacífico y altera los patrones climáticos en amplias regiones del planeta, según una de las conjeturas de los científicos.
“Tarde o temprano este calor volverá para agobiarnos”, advirtió Kevin Trenberth, científico de NCAR y uno de los autores del estudio. EFE.