El ómnibus Bolipar procedente de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, que trasladaba 30 kilos de cocaína de alta pureza y proyectiles para armas potentes ingresó a Paraguay por la zona del Chaco y cruzó cinco puestos de control sin ser descubierto, hasta que llegó al puesto Vista Alegre de Villa Hayes en donde cayó durante un control de rutina.
Los puestos están ubicados en La Patria, zona de Mariscal Estigarribia, Cruce Pionero, Pozo Colorado y Cerrito, según el comisario Francisco Salinas, jefe de Orden y Seguridad de Villa Hayes.
En estos cuatro últimos puntos también se encuentran los agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas que tampoco realizaron la verificación integral del camión que tenía como destino Asunción.
Por el caso fueron detenidos Óscar Alberto Valdez (42), chofer del bus, Ángel Milciades Alarcón Gaona (29), guarda, y Ladislao Fretes Devaca (56). Ante la presencia de agentes policiales y la Detave, otro cómplice (chofer auxiliar) de nombre Ceferino Lugo se percató del control y escapó.
Este, junto a Fretes Devaca, son sindicados como los responsables de verificar los puestos de control, presumiblemente a coimear, según fuentes policiales.
Fretes es un ex empleado de la empresa de transporte, estaba en la lista de pasajeros, no tenía numeración el equipaje, tampoco pagó el pasaje, según el Ministerio Público.
En su poder encontraron herramientas que llaman la atención de los investigadores quienes creen que la carga se colocó en la propia empresa en Bolivia debido a que la firma tiene su taller y el camión tenía doble fondo.
Las balas encontradas aún no fueron contabilizadas, informó la fiscala del caso, Zully Figueredo.
La misma adelantó que son 20 cajas que contienen cincuenta unidades, aproximadamente. Ayer la fiscala informó que imputará por tenencia, tráfico y comercialización a Devaca, inicialmente. El caso de los demás está siendo analizado.
El prófugo ya cuenta con una orden de captura y será procesado también, comunicó la agente.