Por Noelia Duarte Solís
CIUDAD DEL ESTE
Desde las primeras horas de ayer, hombres del ejército, de la marina y la aeronáutica de Brasil iniciaron la séptima etapa del operativo Ágata, cuyo objetivo es el combate al crimen organizado, al contrabando, a la migración ilegal, problemas indígenas y minería.
El gran despliegue militar abarca 16.800 kilómetros de la frontera terrestre del Brasil, con aproximadamente 10 países del continente. También se suman a la tarea de fiscalización los agentes de las policías federal, rodoviaria, militar y las agencias gubernamentales de todo el vecino país.
En lo que respecta a las ciudades paraguayas que estarán afectadas por estos procedimientos son Pedro Juan Caballero en Amambay, Saltos del Guairá en Canindeyú y Ciudad del Este en Alto Paraná.
En total son 25.000 hombres que tienen a su cargo garantizar la seguridad en Brasil, todo con miras al más próximo evento, la Copa de las Confederaciones, a partir el 15 de junio. El cuidado de la frontera es para impedir el ingreso de armas, drogas y todo lo que pueda dañar el evento deportivo y a la población en general.
En el estado de Paraná, están cerca de 3.000 oficiales cuyas bases de operaciones se distribuyen entre el Puente de la Amistad (Foz de Yguazú) y los puestos de peajes de los distritos de Toledo, Palotina y Ceu Azul. Aún no presentaron informaciones preliminares sobre el operativo.
ACCIONES. De acuerdo a datos recabados con organismos oficiales y medios de prensa del Brasil, los puestos de bloqueo y control de las rutas con patrullas constantes, además de la intensificación de la fiscalización de productos controlados serán actividades de inteligencia permanente.
A la par del operativo de fiscalización fronteriza, también brindan asistencia médica, odontológica y hospitalaria en comunidades de familias carenciadas, según el informe del Ministerio de Defensa del Brasil.
Este megaoperativo militar es un nuevo golpe a la actividad comercial de CDE que todavía soporta los embates de un procedimiento similar, pero en menor magnitud que derivó, incluso, en numerosos despidos de trabajadores en el microcentro.
En el último operativo Ágata del año pasado, fueron aprehendidos más de 750 vehículos y embarcaciones, además de 12 toneladas de drogas, según el informe de los organismos de seguridad del Brasil.