Entre mayo de 2024 y mayo de 2026, la cantidad de personas con tarjetas aumentó 128%, mientras el saldo promedio por usuario cayó 28,5% y la morosidad se mantuvo estable, según un análisis del Banco Central del Paraguay (BCP).
Las cifras del Banco Central muestran un cambio en la dinámica del mercado de tarjetas de crédito.
Aunque el saldo total de la cartera utilizada creció 62,8% en los últimos dos años, pasando de G. 4,2 billones a G. 6,8 billones, el incremento estuvo acompañado por una expansión mucho mayor de la cantidad de usuarios.
En mayo de 2024 había 688.067 personas físicas con tarjetas de crédito. Dos años después, la cifra ascendió a 1.569.790, lo que representa un aumento de 128,1%. Como resultado, el saldo promedio por persona pasó de G. 6,07 millones a G. 4,34 millones, una disminución de 28,5%.
Para el economista jefe del BCP, César Yunis, este comportamiento responde principalmente al proceso de inclusión financiera que atraviesa el país.
“Hay que entender que también el país ha sufrido un proceso de inclusión financiera y, en general, como las entidades financieras no conocen todavía al cliente, lo primero que hacen es darte una línea baja de endeudamiento y, en la medida que te van conociendo, entonces tu línea de crédito también va aumentando”, dijo en comunicación con Radio Nacional.
Crecimiento concentrado en líneas menores. El análisis del Banco Central revela que la mayor expansión se produjo en las tarjetas con líneas de crédito inferiores a G. 3 millones. En ese segmento, la cantidad de usuarios pasó de unas 465.000 personas a más de 1,36 millones, mientras que el saldo aumentó 125,5%.
El BCP atribuye esta evolución al proceso de inclusión financiera, al crecimiento económico y al mayor uso de las tarjetas como medio de pago. Las cifras también reflejan una estrategia de expansión basada en otorgar líneas iniciales más bajas y ampliarlas conforme los clientes construyen un historial de pago.
“Este crecimiento importante está explicado principalmente por la inclusión financiera y también por el crecimiento que ha tenido la economía en estos últimos tres años, que ha permitido también a la gente acceder a este sistema de financiamiento”, indicó Yunis.
A su criterio, las entidades financieras incorporan inicialmente a los clientes con límites de crédito reducidos y, conforme conocen su comportamiento de pago, amplían gradualmente esas líneas.
El economista jefe del BCP también sostuvo que el crecimiento responde al mayor atractivo que adquirieron las tarjetas como instrumento de pago. “Hay que reconocer y aprovechar algunas ventajas que te permite usar las tarjetas de crédito, como el tema de los descuentos, los reintegros, las cuotas sin interés, lo cual te permite también financiar el consumo a un menor costo”, destacó.
Añadió que el desarrollo del sistema de pagos impulsado por el Banco Central facilitó una mayor bancarización y permitió que más personas accedan a este tipo de instrumentos financieros.
Los datos del Banco Central muestran la incorporación masiva de nuevos clientes, principalmente con líneas inferiores a G. 3 millones.
Pese al fuerte crecimiento del número de usuarios y del saldo total de las tarjetas, el Banco Central sostiene que no observa un deterioro en la calidad de la cartera.
“Lo que no hemos visto tampoco es un deterioro en cuanto a la morosidad por segmento. La morosidad se ha mantenido relativamente estable en todos estos dos años de análisis”, agregó el alto funcionario.
Actualmente, la morosidad de las tarjetas de crédito ronda el 4,8%, un nivel que, según Yunis, se mantiene dentro de los promedios históricos para este tipo de cartera.
1.569.790 es la cantidad de personas físicas con tarjeta de crédito hasta mayo del 2026, según el BCP.
Paraguay tendrá USD 2.000 millones del BM
El Directorio Ejecutivo del Grupo Banco Mundial (BM) aprobó el lunes último un nuevo Marco de Alianza con Paraguay para el período 2027-2034. El plan prevé movilizar al menos USD 2.000 millones en su primera fase y pone el acento en que el crecimiento del país sea liderado por el sector privado.
El documento, llamado Country Partnership Framework, reemplaza la estrategia anterior y se alinea al Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno. Su objetivo es que Paraguay transite hacia una economía “más competitiva, resiliente e impulsada por el sector privado”, capaz de generar “mejores empleos y ampliar oportunidades”.
“Hoy abrimos un nuevo capítulo en esta alianza, enfocado en ayudar al país a sostener un crecimiento dinámico liderado por el sector privado”, dijo Peter Siegenthaler, director del Banco Mundial para Argentina, Paraguay y Uruguay.
Para ello, el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), la Corporación Financiera Internacional (IFC) y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) trabajarán bajo el esquema “Un solo GBM”, es decir, combinarán créditos, asesoría y garantías. “La inversión privada será esencial para la próxima etapa de crecimiento de Paraguay”, señaló Manuel Reyes Retana, director de IFC para la región.
El apoyo estará enfocado en dos ejes, primero Infraestructura y capital humano con mejoras en conectividad, logística, energía y resiliencia climática. Y segundo productividad e inversión privada con mejorar el clima de negocios.