En la segunda semifinal, que protagonizaban el elenco guaraní y Colorado de Brasil, fue suspendido por hechos de violencia. Faltando 10 segundos para el final, tras el empate del local, un jugador brasileño propinó un golpe a un paraguayo en el festejo, lo que desencadenó los sucesos de violencia entre jugadores y cuerpo técnico, ante la ausencia total de efectivos de seguridad.
La Confederación Sudamericana de Fútbol de Salón dio por finalizado el duelo, expulsando a ambos equipos de la competencia.
El otro semifinalista, el José Meza, quedó sin rival, a la espera de la resolución final.
Ambos planteles emprendieron retorno ayer, con una lamentable experiencia,