EFE
Así lo muestra un estudio que compara a Estados Unidos, uno de los países más ricos del mundo, con Letonia, Lituania y Rumania, que están entre los de menores recursos de Europa, en el cual estos países tienen la misma clasificación de satisfacción infantil.
El análisis anterior evidencia que, globalmente, Eslovenia esté mejor clasificada que Canadá, República Checa, mejor que Austria, o Portugal mejor que Estados Unidos.
Al medir el bienestar de los niños de acuerdo a cinco dimensiones, bienestar material, salud y seguridad, educación, conductas y riesgos, y vivienda y medio ambiente, el estudio llega a la conclusión de que la pobreza infantil puede evitarse si hay voluntad política para esto.
“Cada vez que se estudian o se aprueban nuevas medidas políticas, los Gobiernos deben analizar sus consecuencias concretas para los niños”, recomendó el responsable de la investigación por Unicef, Chris De Neubourg.
El informe recoge un cúmulo de datos que llegan hasta 2010, de modo que se evalúa el impacto de la crisis económica europea en la vida de los niños, aunque De Neubourg reconoció el temor evidente de que los recortes de gasto público en países como España tenga un efecto negativo.
“Hay temor cuando vemos lo que pasa, pero es difícil proyectar como esta situación afectará a las familias con hijos o familias monoparentales”, indicó.
Entre las dimensiones más destacadas en el informe están la de “conductas y riesgos”, donde se observan avances importantes.
Así, entre los niños de 11 y 15 años de los 29 países objeto del estudio, solo un 8 por ciento declara fumar cigarrillos al menos una vez a la semana y solo un 15 por ciento confiesa haberse emborrachado al menos dos veces en su vida.
Dos tercios de los niños encuestados en todo ese grupo de países afirman que nunca han sido víctimas de acoso escolar ni han participado en peleas.
En el aspecto más negativo, el nivel de actividad física es bajo, y Estados Unidos e Irlanda son los únicos países en los que más del 25 por ciento de los niños hacen ejercicio al menos una hora al día.
El informe también incluye las opiniones de los niños respecto a la satisfacción que sienten con su propia vida, y los resultados en algunos casos divergen con respecto a la medición del bienestar que hacen los expertos.
Las diferencias más notorias se dan en los casos de los niños de España, Estonia y Grecia, que otorgaron a sus países una clasificación mucho más alta de la que obtienen en la investigación.
Por el contrario, los menores de Alemania, Luxemburgo y Polonia los puntuaron peor.