El alcance de aplicación de la normativa se amplió para incluir también a las personas físicas o jurídicas que actúan en el mercado crediticio, pero sin captar depósitos, así como a aquellas que estén sujetas a la supervisión de la Superintendencia de Bancos en virtud de normas especiales, además de las entidades que presten servicio de intermediación financiera, según un análisis desde la firma CPA Ferrere.
Entre otras novedades, el reglamento incluye la necesidad de que el cliente haya podido contar con dos o más opciones para servicios proveídos por terceros; la regulación de requisitos para la contratación de seguros a cargo del cliente, y, a pesar de que se mantiene el concepto “gestión de recupero de créditos en mora”, se eliminó el anterior concepto “cargo por mora”. Además, se añadió la obligatoriedad de que las entidades publiquen en sus páginas webs los tarifarios con los precios de comisiones.
Sobre la norma, los técnicos del BCP resaltaron que, en la búsqueda de un mercado transparente, se amplió el alcance de la regulación a fin de que las reglas de transparencia sean las mismas para todas las entidades –reguladas y supervisadas por la banca matriz– que ofertan el crédito, entre otras explicaciones.