El vicepresidente de la Cámara de Banano y Piña, Óscar Peña, explicó que cada caja se comercializa entre G. 5.000 y G. 10.000, cuando el costo de producción asciende a G. 20.000.
Refirió que como el Gobierno hace brazos caídos respecto a la medida argentina que restringe el pago a sus proveedores, ocasionando retrasos y pérdidas, el sector bananero está intentando paliar la situación, teniendo en cuenta que hasta se registraron conflictos sociales como consecuencia. Se provocaron incendios en plantaciones y en depósitos, en medio de la problemática en que los exportadores aseguran que no tienen el control.
Quienes tienen mayor respaldo financiero están trabajando en la obtención de créditos en el BNF, en tanto que los pequeños productores serán asistidos por el Crédito Agrícola de Habilitación.
Sobre las negociaciones de apertura de mercados en Europa, Peña dijo que si bien el sector celebra esta gestión, influyen muchos otros factores como la capacidad de cumplir con los requisitos fitosanitarios y que los precios compensen toda la inversión que implicaría.