30 abr. 2026

Ballenas jorobadas recurren al ataque subrepticio para devorar peces pequeños

Las ballenas jorobadas o yubartas se mueven lentamente, pero recurren al engaño y a los ataques subrepticios para devorar los veloces y escurridizos peces pequeños que componen su dieta principal, según un artículo que publica este lunes Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

ballena jorobada.jpg

Por primera vez se utilizó un avión no tripulado para recolectar mucosidad de ballenas jorobadas en el mar, con una técnica que podría ayudar a controlar la salud de este animal en todo el mundo.

Foto: Pixabay

Las yubartas, o Megaptera novaeangliae, que comparten la familia de rorcuales con las ballenas azules y las minke, emplean para alimentarse de una táctica única: primero hacen un “rodeo” de peces menores moviéndose en círculos y luego arremeten con su boca abierta hacia el cardumen.

“Las ballenas que se alimentan de esa forma necesitan concentraciones densas de su presa y sin embargo los cardúmenes podrían dispersarse fácilmente haciendo ineficaz la arremetida si pudieran percibir la amenaza”, dijo David Cade, autor principal del estudio y biólogo de la Universidad de Stanford (EEUU).

Para su experimento, los investigadores midieron en laboratorio la reacción de huida de las anchoas a una ballena virtual consistente en un punto que se agrandaba, representando la boca abierta de una ballena a la carga.

Lea más: “La ballena jorobada, el animal más complejo del mundo acústicamente”

Luego usaron los resultados de estos experimentos para pronosticar cuántos peces se escaparían de una ballena sobre la base de sus tiempos de reacción.

Las pruebas permitieron descubrir que el punto en que un pez responde a un predador que se le viene encima ocurre casi simultáneamente con el instante en el que la ballena abre su boca.

Los científicos determinaron que las ballenas superan sus deficiencias en cuanto a velocidad y capacidad de maniobra esperando abrir su boca hasta que están muy cerca de los peces. Este comportamiento no se observó cuando las ballenas devoran krill, que son animales con respuesta mucho más lenta.

Nota relacionada: “Población de ballenas jorobadas se triplica en Brasil en una década”

“Esto tiene sentido si pensamos que los peces han estado evolucionando por al menos 100 millones de años para evitar que se los coman los predadores más pequeños, pero la táctica de comer en arremetida con la boca abierta es relativamente nueva, hablando en términos de evolución”, dijo Cade.

Con ese método de alimentarse las yubartas y sus parientes ingieren un volumen de agua que puede ser mayor que sus propios cuerpos, gracias a cavidades que se expanden en la boca, y luego expulsan el exceso de agua antes de tragarse los peces.

Más contenido de esta sección
Rescatistas alemanes lograron este martes subir a una ballena jorobada, que llevaba semanas varada, a una embarcación especial que la llevará a aguas más profundas.
El heredero multimillonario indio Anant Ambani ofreció al Gobierno colombiano llevarse los 80 hipopótamos a su propio centro de rescate de fauna, en el oeste de la India, después de que Bogotá autorizara la eutanasia para controlar a esta especie invasora introducida en el país por el narcotraficante Pablo Escobar.
Un ejemplar de ñacaniná reapareció en los senderos del Parque Guasu Metropolitano de Asunción, donde un usuario filmó a la reptil. No hace mucho tiempo fue vista la misma especie paseando en el lugar.
La comunidad más grande conocida de chimpancés salvajes, de unos 200 miembros, vive en el Parque Nacional de Kibale (Uganda), donde los investigadores que los han observado durante 30 años han podido presenciar un fenómeno excepcional: La división del grupo y la instauración de una violencia mortal.
La pérdida y ruptura prematura del hielo marino en la Antártida, así como el aumento de la temperatura del océano están poniendo en peligro la supervivencia de dos emblemáticas especies de esa región del planeta: el pingüino emperador y el lobo fino antártico.
Entre los animales pareciera que el amor no entiende de especies y eso es lo que demostró una gata que, con instinto maternal, brindó calor a una cría de puma que sobrevivió a un choque en Villa La Angostura, Argentina.