Lamentable por donde se lo mire. El bus que transportaba al plantel franjeado, desde Itauguá, con destino a Asunción, sufrió el impacto de una bala, presumiblemente calibre 22, que fue disparada por desconocidos, desde una camioneta.
La bala que ingresó por una de las ventanillas del bus pasó sobre la cabeza del portero suplente Leonardo Bordad, y rozó la cabeza, lado derecho, cerca del ojo, del volante Roberto Acuña, en cuya cabeza quedó el rastro de la quemadura producida por el proyectil.
Varios disparos. Si bien solo uno de los proyectiles dio en el bus del Olimpia, varios fueron los disparos, desde la camioneta en la que iban los agresores, que hasta ahora no son identificados. Otros impactos dieron en un bus de la empresa la Ypacariense.
En el colectivo quedó un herido, producto de las astillas del vidrio de la ventanilla, que explotó al recibir el impacto, y que se le incrustaron en la cabeza.
El colectivo en cuestión venía repleto de hinchas del elenco franjeado.
Shockeado. Roberto Miguel Acuña confirmó el hecho, pero solo dijo que “mañana (por hoy) voy a hablar”, en un tono muy asustado.
Por su parte, el ingeniero Óscar Carísimo Netto dijo que “es una vergüenza el hecho. Casi matan a dos jugadores nuestros. Acá Roberto (Acuña) está muy asustado a mi lado. Es un tilingo el que hizo esto. Tiene que estar borracho para disparar así, que es algo totalmente ajeno al fútbol”, dijo.
Seguridad. El comisario Isidro Florentín, jefe de seguridad del plantel del Olimpia, relató que: “Escuchamos el ruido y no sabía qué era. Los jugadores que estaban en el fondo gritaron todos, y dijeron que paremos, porque al parecer le dio a alguien, y ahí prendimos la luz y efectivamente vimos que fue un impacto de bala”, confirmó.