La investigación, que abarcó a 100 egresados del nivel medio y a 50 profesionales universitarios, concluye que, en un contexto de “primavera demográfica”, las oportunidades laborales no son homogéneas y dependen en gran medida de la formación académica y las habilidades adquiridas.
En el nivel secundario, los datos muestran que los egresados de bachilleratos técnicos tienen cerca de un 70% más de probabilidades de acceder a su primer empleo en comparación con los del bachillerato humanístico. En términos concretos, el 82% de quienes culminaron una formación técnica y buscaron trabajo lograron insertarse laboralmente antes de los tres meses.
En contraste, el 70% de los egresados humanísticos no consiguió su primer empleo incluso después de diez meses de búsqueda, lo que evidencia una brecha significativa en la empleabilidad inicial.
El análisis también subraya que aunque el acceso al empleo es un fenómeno complejo que depende de múltiples factores, la orientación del bachillerato constituye un elemento determinante en las primeras oportunidades laborales.
En cuanto a los egresados universitarios, el estudio compara la inserción laboral entre profesionales de Derecho y de Ingeniería en Sistemas, encontrando diferencias igualmente marcadas.
Entre los graduados en Derecho, cuatro de cada diez no lograron empleo ni trabajo en su área al cabo de un año. Otros dos se desempeñaban en actividades no vinculadas a su profesión, dos optaron por el trabajo independiente y solo uno consiguió empleo remunerado dentro de su campo.
Por su parte, los egresados de Ingeniería en Sistemas presentan una inserción más favorable: Seis de cada diez ya trabajaban antes de concluir la carrera, dos consiguieron empleo en su área dentro de los seis meses posteriores al egreso, uno no logró insertarse pese a buscar activamente y otro rechazó ofertas laborales para emprender en otro sector.
El estudio también advierte que factores como la institución de formación, los estudios complementarios, el dominio de idiomas, así como la movilidad y disponibilidad del trabajador pueden influir de manera decisiva en las oportunidades de acceso al empleo.
Los resultados forman parte de una investigación en desarrollo que busca profundizar en las dinámicas del mercado laboral y orientar mejor la toma de decisiones educativas y profesionales.