Vamos a la luna (Fly me to the moon), La maldición de las hermanas (The Uninvited) y La novia de mi mejor amigo, son los títulos que renuevan la cartelera de cine desde hoy.
Vamos a la luna, animación en 3D, es una historia fuera de este mundo. Es el año 1969, y EEUU está enfrascado en una cerrada carrera espacial con la Unión Soviética.
Nat, Scooter y I.Q. son tres moscas jóvenes; sí, moscas, y la única cosa por la que compiten en sus diminutas vidas es... por nada.
Al igual que muchos humanos jóvenes, sienten que han sido excluidos de las aventuras que viven los chicos más grandes que les rodean.
El hecho de que su casa esté solo a unos metros de la plataforma de lanzamiento de Cabo Cañaveral, sólo les aumenta su frustración.
Desesperados por tener algo de acción espacial, Nat idea un plan para que él y sus amigos puedan viajar en el Apolo 11.
Los pequeños polizontes abordo vuelan al rescate cuando tanto el peligro interno como externo amenaza el viaje de la nave.
TERROR. En el filme La maldición de las hermanas, una adolescente, que estuvo internada en un hospital psiquiátrico, traumatizada por la muerte de su madre vuelve a su hogar; pero todo se siente distinto.
Su madre ya no está, su hermana la trata con frialdad y además se entera de que su padre tiene nueva novia, quien fuera la enfermera de su madre. Como si esto fuera poco para una adolescente con problemas, una aparición comenzará a acecharla.
COMEDIA. En La novia de mi mejor amigo, Dustin (Jason Biggs) está enamorado de Alexis (Kate Hudson), su compañera del trabajo.
Cuando ella le dice que sólo quiere su amistad, él contrata a su compañero de habitación Tank (Dane Cook), para que la lleve a una cita terrorífica y así Dustin pueda enamorarla.