En el mismo sentido, gremios empresariales –como la Cámara Paraguaya de Consultores– destacan que estas modalidades, claves en la transición energética, requieren marcos normativos claros, incentivos adecuados y una fiscalización técnica rigurosa para garantizar proyectos de calidad y sostenibles.
CONDICIONES. Para aprovechar este proceso, los gremios coinciden en que se requieren marcos legales y políticas claras en energías renovables, además de un control más riguroso de las obras electromecánicas mediante consultorías externas especializadas.
“La transición energética es una oportunidad enorme. Si se reglamenta con claridad la autogeneración, el net billing y la medición bidireccional, se multiplicarán las inversiones en renovables y almacenamiento. Eso se traducirá directamente en más trabajo electromecánico y en mayor competitividad”, explicó Felippo.
También resaltó la innovación de las empresas paraguayas del sector, que invierten en equipamiento especializado para ejecutar obras con mayor seguridad, calidad y eficiencia. Sin embargo, reconoció que persiste un déficit de mano de obra calificada, por lo que se impulsan programas de formación dual entre empresas e institutos, con certificaciones en normas internacionales.
Agregó que otro desafío es el acceso a financiamiento adaptado al sector: Líneas de capital de trabajo (créditos ágiles para operaciones diarias), factoring (venta de certificados de obra para obtener liquidez en contratos públicos) y garantías (avales bancarios flexibles).
“Paraguay tiene energía limpia y talento humano. Si sumamos reglas claras para la autogeneración, calidad de suministro y programas de capacitación, el sector electromecánico puede duplicar su aporte a la competitividad del país en pocos años”, remarcó.
Desde la Cecoel destacan que el crecimiento sostenido de la industria electromecánica es evidente en proyectos públicos –principalmente en transmisión, subestaciones y distribución de energía– como en el ámbito privado.
A su vez, desde la Cámara Paraguaya de Consultores, su presidente, Humberto Costanzo, resaltó: “Las obras electromecánicas son un área estratégica para el desarrollo de la infraestructura energética, industrial y de transporte, por lo que su fiscalización rigurosa garantiza inversiones sostenibles, competitividad y confiabilidad en los servicios que recibe la ciudadanía”.