En un movimiento que marca un hito para la industria agrícola y energética global, la empresa británica Atome PLC anunció oficialmente la decisión final de inversión (FID) para la construcción de su planta insignia de fertilizantes de bajo carbono en Villeta (supeditada a la aprobación de los accionistas, prevista para mayo). Con una movilización de recursos que alcanza los USD 665 millones, el proyecto se posiciona como la primera instalación de este tipo a escala industrial en el mundo que logra concretar su financiamiento y avanzar hacia la fase de construcción.
La planta de Villeta producirá 260.000 toneladas anuales de nitrato de calcio y amonio (CAN). Lo que hace a este proyecto único es su modelo de producción: Utilizará energía hidroeléctrica de carga base 100% renovable, desvinculando la fabricación de fertilizantes de la volatilidad y las emisiones de los combustibles fósiles. Este avance es crítico para la seguridad alimentaria mundial, considerando que más del 50% de la población depende de fertilizantes nitrogenados que, hasta hoy, se producen casi exclusivamente con fuentes contaminantes.
El paquete de financiamiento de USD 665 millones se divide en dos grandes componentes. Por un lado, USD 420 millones en deuda proporcionados por instituciones financieras internacionales coordinadas por IDB Invest y la Corporación Financiera Internacional (CFI), miembro del Banco Mundial. El consorcio también incluye al Banco Europeo de Inversiones, el FMO (Banco Neerlandés de Desarrollo) y el Fondo Verde para el Clima. Por otro lado, la inversión de capital de USD 245 millones está liderada por Hy24, el mayor gestor de activos del mundo especializado en hidrógeno limpio, junto con la CFI, Sudameris (la segunda institución financiera de Paraguay) y la propia Atome PLC. Este esquema financiero destaca porque el proyecto se sustenta en sus propios méritos comerciales, sin depender de subvenciones gubernamentales.
El proyecto ya cuenta con una salida comercial asegurada mediante un acuerdo vinculante de 10 años con el gigante noruego Yara International ASA, que adquirirá la totalidad de la producción. En la parte técnica, la empresa suiza Casale SA actuará como socio de ingeniería y contratista EPC, aportando diseños de vanguardia para la descarbonización industrial.
Se espera que la construcción de la planta comience poco después de la aprobación de los accionistas, con el objetivo de alcanzar la producción a pleno rendimiento para octubre de 2029.