El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, dijo el lunes que Ecuador busca poner fin a su asilo en la Embajada en Londres y entregarlo a Estados Unidos, citando como prueba la nueva serie de reglas que regulan su residencia en la legación diplomática de la nación andina.
Assange habló desde la Embajada ecuatoriana en la capital británica vía teleconferencia, en la primera audiencia de un proceso que se celebra en Quito y fue iniciado por su equipo legal contra el gobierno ecuatoriano.
La demanda objeta las reglas creadas recientemente sobre las condiciones de su asilo, que requieren que pague sus facturas médicas, sus llamadas telefónicas y la limpieza relacionada con su gato.
Durante la audiencia, Assange dijo que las normas son una señal de que Ecuador intenta expulsarlo, al tiempo que aseguró que el presidente Lenín Moreno ya ha decidido poner fin a su asilo, aunque no ha dado aún la orden de manera oficial.
La justicia ecuatoriana rechazó ayer la denuncia de Assange por las nuevas condiciones de comportamiento que le impusieron. REUTERS