La decisión fue comunicada mediante una nota fechada el 12 de octubre y firmada por el secretario canciller del Arzobispado, presbítero Aldo Bernal, en respuesta a los promotores de la iniciativa popular, entre ellos Dannia Ríos Nacif, Cora Torres, Doris Medina y Edgar Benítez.
En el documento, la institución eclesial reafirmó su compromiso con la defensa de la vida y la dignidad humana. “El cuidado de la vida, desde el vientre materno hasta la muerte natural, y la defensa de la dignidad de cada persona forman parte del compromiso de la Iglesia”, expresa la nota, destacando la protección integral de niños, niñas, adolescentes y adultos en situación de vulnerabilidad.
Respecto a la cuestión de género, el Arzobispado recordó las enseñanzas del papa Francisco sobre la diferencia sexual y la reciprocidad entre mujeres y hombres, y señaló que estas no deben entenderse como contraposición ni subordinación, sino como una invitación a la comunión. Asimismo, citó al papa León XIV al destacar el valor de la unión entre una mujer y un hombre en el amor y en la vida.
Sin embargo, la institución también destacó la obligación de respetar a todas las personas, independientemente de su orientación sexual. Para ello, citó la exhortación apostólica Amoris laetitia, en la que Francisco sostiene que “toda persona, independientemente de su tendencia sexual, ha de ser respetada en su dignidad y acogida con respeto”. Deben evitarse la discriminación injusta, las agresiones y la violencia, agrega el texto.
Sobre la iniciativa presentada, el Arzobispado indicó que “merece una consideración serena y un estudio atento en sus dimensiones jurídicas y pastorales”. Además, informó que solicitó a expertos una opinión jurídica sobre la modificación legislativa propuesta para el artículo 135 del Código Penal.
“Mientras ese análisis y el discernimiento pastoral estén en curso, el Arzobispado no asumirá institucionalmente la convocatoria ni la difundirá como una convocatoria propia”, puntualiza el documento. De esta manera, la Iglesia distingue entre el estudio de la propuesta y su adhesión institucional a la movilización convocada para el 21 de octubre.
Por último, la institución aclaró que su decisión se limita al ámbito institucional y no constituye un juicio sobre quienes decidan participar de la marcha. “Esta decisión se circunscribe al ámbito institucional y no supone una valoración de la decisión personal de quienes libremente deseen participar”.
Evangélicos
La Asociación de Iglesias Evangélicas del Paraguay (ASIEP), manifestó hace unas semanas su respaldo a la movilización e instó a sus congregaciones a participar de la Marcha por la Vida y la Familia, prevista para el 21 de octubre en Asunción.
La organización señaló que la convocatoria busca recordar a las autoridades que “la sociedad paraguaya está a favor de la vida y la familia” y acompañar a los promotores de la iniciativa popular que impulsa la declaración “Ideología de género es abuso infantil”.
La ASIEP indicó que la marcha es organizada por agrupaciones provida a través del Movimiento Somos Más, Muchos Más, con participación de sectores evangélicos. Además, consideró que la movilización será una oportunidad para visibilizar a las iglesias y organizaciones cristianas, y pidió sumar respaldo popular a una iniciativa que, según expresó, contribuiría a la seguridad y al desarrollo de los niños “sin interferencias ajenas a los valores y creencias que dan forma a nuestra identidad como cristianos y paraguayos”.
Antecedente
El proyecto que busca prohibir la promoción, el fomento o la enseñanza de la denominada “ideología de género” en las instituciones educativas del Paraguay fue presentado el 6 de julio de 2023 por los entonces senadores Natalicio Chase, Carlos Giménez, Gustavo Leite, Orlando Penner, Lizarella Valiente y Érico Galeano, y busca prohibir la promoción, el fomento y la enseñanza de la denominada ''ideología de género’’ en instituciones educativas del Paraguay.
La propuesta original fue modificada por la Comisión de Familia, Niñez, Adolescencia y Juventud, que planteó sustituir el término ''ideología de género» por «perspectiva de género’’ y ampliar el alcance de las restricciones a políticas educativas y de niñez y adolescencia.