Este hecho atenta contra la capacidad de pago de los créditos bancarios contraídos por la mayoría de los 157.000 tenedores de ganado existentes en el país y cuya deuda global asciende a USD 1.600 millones, según la crítica situación planteada por Luis Villasanti, presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP). Esto fue durante una conferencia de prensa, a la que asistieron directivos de la Cámara Paraguaya de la Carne, el viceministro de Ganadería, Ingeniero Santiago Bertoni; y de Industria, Luis Llamosas, a quienes se les presentó la queja de los productores bovinos.
“La ARP está para defender el interés de 157.000 productores de ganado, no estamos para defender a un grupúsculo de gente beneficiada”, espetó Villasanti, visiblemente ofuscado por la situación límite en que se encuentran los producto res.
“Representamos a alrededor de un millón de personas que vivimos de la ganadería, que es la columna fundamental de la economía del país, pero nos preocupa mucho la situación de los pequeños productores que en vez de recibir un precio acorde al negocio de exportación, recibe un precio muy bajo y no puede subsistir”, se quejó Villasanti.
Señaló que el sector ganadero afronta una deuda total que ronda los USD 1.600 millones, que se contrajo a riesgo y cuenta de los productores, o sea sin ningún apoyo gubernamental.
Dijo que hay una gran brecha de precio entre la producción, los comercios y el consumidor final, que llegó a un tope de USD 2,70 el kilo para el ganadero. “Con este precio, toda la ganadería nacional se fundirá, es imposible subsistir y lo que más lamentamos es que la producción cárnica exportable aumentó en un 28% y el precio de exportación se incrementó en un 14%, pero aquí es a la inversa” señaló.