Díaz Verón explicó que describen el depósito allanado como “supermercado”, no por la cantidad de armas sino por su variedad, que dejó asombrados a los agentes intervinientes.
Mencionó que una de las armas es de origen checo y puede atravesar chalecos antibalas, en tanto que otra antiaérea se vende bajo estrictas normas de seguridad a los estados.
Las autoridades presumen que los armamentos estaban destinados al crimen organizado, entre ellos narcotraficantes y terroristas. En cuando al antiaéreo, refirió que incluso pudo haberse utilizado contra agentes de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), que opera en el Norte contra el EPP.
Mediante la cooperación internacional, especialmente con la embajada de Estados Unidos, se puede conocer el origen de las armas.
El fiscal no descartó que policías estén involucrados con esta estructura de traficantes de armas. “Tiene que quedar claro, sea quien sea que esté ligado a esto, será responsable de sus actos”, expresó en contacto con Telefuturo este jueves.
El allanamiento realizado el miércoles por la noche en Villa Aurelia deriva de la investigación sobre el camión blindado que fue abandonado en el lado brasileño tras una persecución policial en Pedro Juan Caballero.