22 jun. 2026

Argentina y Uruguay acuerdan reencauzar su relación bilateral

Aunque la solución al conflicto por una papelera llegará en “etapas sucesivas”, los presidentes de ambos países prometieron marcar reglas para el control de la planta y avanzar en su compleja agenda.

mujica al lado de cristina

AFP, EFE y REUTERS

BUENOS AIRES, ARGENTINA

Los presidentes de Argentina, Cristina Fernández, y de Uruguay, José Mujica, acordaron reencauzar la relación bilateral tras el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre un extenso conflicto ambiental en torno a un río de soberanía compartida, en una reunión ayer en Buenos Aires.

“Creo que hoy estamos en el comienzo de un proceso que yo definiría de reencauzamiento definitivo de lo que nunca debió haber dejado de ser la relación entre Argentina y Uruguay”, dijo Cristina, en un encuentro conjunto con los periodistas al término del encuentro.

Los mandatarios ratificaron su voluntad política de acatar el fallo de la CIJ y adelantaron que la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) será la encargada de controlar el impacto ambiental que pueda tener una fábrica de celulosa de la empresa finlandesa UPM (ex Botnia) construida en la ribera uruguaya del curso fluvial.

Mujica expresó ante los periodistas, en la residencia presidencial de Olivos, su “voluntad política de interpretar el momento histórico” y agregó: “Vamos a respetar las reglas porque es lo que más les conviene a nuestras sociedades”.

“Ha sido muy costoso y doloroso este largo conflicto y los hombres aprendemos mucho más del dolor que de la bonanza”, dijo Mujica, quien exhortó a que “la experiencia acumulada no caiga en saco roto” porque en estos siete años de conflicto hubo “mucho dolor en ambas márgenes” del río.

EN MARCHA DE UN NUEVO PROCESO. “Los presidentes no somos magos. No somos Mandrake. Necesitamos apostar a un proceso con diversas etapas en el que vayamos ganando confianza entre nuestras sociedades”, afirmó el mandatario uruguayo.

Mujica sostuvo la necesidad de “tener reglas de juego bien claritas y dentro de ellas resucitar la CARU, dotarla de nuevos elementos del punto de vista técnico para que pueda cumplir a cabalidad la tarea de vigilancia”, en relación al organismo contemplado en el Tratado.

En el encuentro con los periodistas, sin lugar a preguntas, ambos mandatarios eludieron referirse al corte del principal puente que une a ambos países, bloqueado desde hace tres años y medio por ambientalistas argentinos que resisten a la planta, por considerarla contaminante.

Los mandatarios ratificaron su voluntad de que la relación deje de girar en torno al conflicto ambiental y de incorporar a la agenda otros temas, entre los que Mujica destacó la navegación del río Uruguay, el abastecimiento de gas a su país y el futuro del puerto.

“Mi pequeño país no se hace muy viable en conflictos con Argentina”, sostuvo el mandatario, de la coalición de izquierda Frente Amplio.

La reciente sentencia de la CIJ afirmó que Uruguay no informó debidamente a su vecino sobre la construcción de la pastera, al tiempo que rechazó la demanda de Argentina de desmantelar la planta al señalar que no había pruebas de que contamine.

BAJO VIGILANCIA

Como primera medida, ambos mandatarios instruirán a la Comisión Administradora del río Uruguay, creada por el tratado bilateral de 1975, a vigilar el impacto ambiental de la papelera sobre el curso fluvial de acuerdo a estándares internacionales de medición.

“Nuestra realidad nos obliga a construir una amistad beneficiosa para los dos márgenes. Hay una voluntad política de interpretar el momento histórico que nos toca vivir”, sostuvo el presidente José Mujica, quien también se refirió al “dolor” y lo “costoso” que resultó el litigio con Argentina.