13 jul 2026

Argentina también dice decisión ingreso de Venezuela a Mercosur fue unánime

Buenos Aires, (EFE).- Argentina aclaró también que la decisión del ingreso de Venezuela al Mercosur como miembro pleno fue adoptada de forma “unánime” por los presidentes de Argentina, Brasil y Uruguay durante la cumbre semestral del bloque realizada el pasado viernes en la ciudad argentina de Mendoza.

La posición argentina coincide con la expresada ya por Brasil luego de que el Gobierno uruguayo sorprendiera hoy al afirmar, a través de su canciller, Luis Almagro, que el ingreso de Venezuela al Mercosur “no es definitivo” y que lo “revisará” jurídicamente.

Según indicó la Cancillería argentina en un comunicado, el viernes, luego de una reunión de los presidentes Dilma Rousseff (Brasil), Cristina Fernández (Argentina) y José Mujica (Uruguay), donde escucharon las posiciones de sus cancilleres y los asesores jurídicos de los Gobiernos de Brasil y Argentina, los mandatarios resolvieron el ingreso de Venezuela en una reunión a solas.

“El análisis de los asesores legales presentes también fue unánime en que el ingreso de Venezuela cumple estrictamente con los tratados del Mercosur y las legislaciones nacionales de los países partes”, dijo la Cancillería argentina.

Según el comunicado oficial, la resolución aprobando el ingreso “fue consensuada entre los cancilleres de las tres países y los asesores jurídicos y aprobada por los presidentes”.

La ceremonia de ingreso de Venezuela se llevará a cabo el 31 de julio próximo en Río de Janeiro con la presencia de los presidentes de Argentina, Uruguay, Brasil y Venezuela, añade el comunicado.

“Si todo el mundo hubiera estado seguro, Venezuela hubiera entrado el viernes pasado en Mendoza (Argentina). Por algo los países se toman este plazo hasta el 31 de julio”, afirmó hoy en Montevideo el canciller Almagro.

El ingreso de Venezuela, aprobado en 2006, estaba paralizado por la negativa del Senado paraguayo a ratificar el correspondiente protocolo.

Paraguay fue suspendido del Mercosur después de la destitución del presidente Fernando Lugo en un juicio político vertiginoso realizado por el Senado de su país en cerca de 30 horas.