La mesa tiene la tarea de elaborar un plan centrado en dar respuesta a las necesidades de energía de la población y los sectores productivos, según anunciaron las autoridades tras finalizar el encuentro.
La estructura parte del Plan Energético 2023-2050, que debe ser actualizado. “El rediseño será enfocado en el ciudadano”, explicó la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, aunque no dio más detalles sobre lo que implica esta reforma.
Centurión indicó que se buscarán alternativas mediante energías renovables para dar respuestas a la necesidad de consumo.
Los primeros resultados deberán concluirse en 20 días y están involucradas en la elaboración del plan varias instituciones.
Por su parte, el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, citó los ejes de la reforma, que son garantizar la seguridad energética con criterios de autoabastecimiento, eficiencia, mínimo costo, con responsabilidad socioambiental que acompañe el desarrollo productivo del país.
Un elemento llamativo fue la mención del fomento intensivo para la exploración de hidrocarburos, como recursos estratégicos para reducir la dependencia externa e incrementar la generación de mayor valor agregado nacional.
“Hay cosas que ya se hicieron y hay que sacarlas; así como poner de vuelta en el plan las que no se hicieron, y avanzar hasta el 2050 centrando la propuesta en lo que es la política del Gobierno, para que el ciudadano pueda tener respuestas”, expresó, por su parte, Justo Zacarías, director de Itaipú.
Estuvieron presentes también en la reunión el vicepresidente Pedro Alliana y el director de Yacyretá, Luis Benítez.