La habitual congregación de jefes de Estado y de Gobierno occidentales, unos 25 en esta ocasión, quiso ser una demostración de unidad y fortaleza ante el retorno de una guerra de agresión, la de Ucrania, al continente europeo por primera vez desde 1945.
“No podemos plegarnos ante los dictadores”, advirtió tajante el presidente de EEUU, Joe Biden, en la ceremonia en el cementerio de Colleville sur Mer, donde manifestó que “la democracia está más amenazada que nunca”.
APOYO A UCRANIA. Biden trazó un paralelismo entre el pasado y el apoyo internacional a Ucrania y dejó clara la postura de su país: “No daremos la espalda a Ucrania. Si le damos la espalda, Ucrania caerá bajo el yugo ruso y luego Europa también caerá”.
“Gracias al pueblo ucraniano por su valentía, por su amor a la libertad. Estamos aquí y no flaquearemos”, afirmó por su parte el presidente francés y anfitrión, Emmanuel Macron, en la ceremonia internacional en Saint Laurent sur Mer, ambas en la playa de Omaha.
En una intervención ante 25 líderes internacionales, entre ellos el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, Macron pidió: “Ante todos los que quieren cambiar las fronteras por la fuerza para reescribir la historia (...) seamos dignos de los que desembarcaron aquí”.
También advirtió contra “la anestesia y la amnesia que duermen las conciencias” sobre los hechos del pasado y su posible repetición, y proclamó: “Por eso estamos aquí este día. Sabemos que la libertad es un combate de cada día”.
La asistencia de Zelenski y la no invitación a Rusia por parte de Francia, país organizador de la ceremonia internacional, ya evidenció que este aniversario no sería como los anteriores y que más que una celebración de la paz lograda en 1945 sería una advertencia contra los peligros que la acechan.
AISLACIONISMO. Biden, con un claro punto electoral interno, recordó la situación de su país antes de la Segunda Guerra Mundial y la de ahora, con su rival electoral, Donald Trump, que defiende una postura menos intervencionista en el exterior.
“Hay poderes oscuros, como siempre. Vemos un ejemplo claro en Ucrania, que lucha contra una tiranía que quiere dominarla”, advirtió.
“El aislacionismo no es la respuesta. No era la respuesta hace 80 años y no lo es ahora”, aseguró el presidente estadounidense, quien insistió en que la OTAN, reforzada con el reciente ingreso de Suecia y Finlandia, “está más unida que nunca”.