El activista Martín Almada, en su calidad de abogado, solicitó un amparo judicial para evitar la demolición de la mansión de Alfredo Stroessner Mora, hijo del ex dictador Alfredo Stroessner.
La presentación se basa en una publicación periodística que anuncia que la Intendencia capitalina demolerá el lugar, ubicado en el barrio Trinidad.
“Con esta medida se pretende borrar de nuestra memoria la arbitrariedad, el abuso de poder, la corrupción, la represión y la impunidad que se articulan armónicamente con la injusticia”, dice otra parte de la nota presentada por Almada.
Añade que las raíces de estas intenciones “se encuentran en la consolidación de un modelo económico que tiene como protagonista a la misma gente que sostuvieron la dictadura”.
En este sentido, apunta a la intendenta de Asunción, Evanhy de Gallegos, indicando que homologó un acuerdo privado con la familia Stroessner para la devolución de las calles.
Almada sospecha que el acuerdo será para que la propiedad sea administrada por la Inmobiliaria del Sur, del senador Gustavo (Goli) Stroessner, nieto del dictador.
El abogado plantea una rectificación histórica en metálico por los perjuicios generados a los vecinos.
“Estamos plenamente de acuerdo que se abran todas las calles, pero que se indemnice a la Municipalidad y también a los vecindarios que sufrieron por más de 36 años una tortura sicológica”, alega el escrito.
La presentación judicial pide además evitar la demolición porque la edificación se realizó con dinero del pueblo.