Cristian Cantero
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En los años ochenta, una serie televisiva argentina protagonizada por Carlos Calvo -cuyo personaje era Carlín- popularizó esta frase que, en realidad, es el título de una canción del famoso grupo británico Queen, liderado por el desaparecido Freddie Mercury. Cada año, cuando se aproxima la fecha en que se celebra el Día de la Amistad, el tema suena por lo menos diez veces al día en las diferentes emisoras del país.
Se trata de un clásico de la música que, en una de sus más conmovedoras estrofas dice: “Cuando has terminado con la vida y toda la esperanza está perdida, ofrece tu mano, porque los amigos serán amigos hasta el fin”. Escuchando esto, es imposible evitar que la nostalgia se apodere de uno.
Si nos detenemos a pensar, es justo que tengamos este deseo profundo de que cada una de las relaciones que vivimos sean para siempre; sin embargo, somos incapaces muchas veces de sostener una amistad así porque prevalecen el egoísmo, la pretensión o el prejuicio sobre los demás.
Volviendo a la serie de televisión, recuerdo que Carlín era como el hermano mayor de Pablito, pero no sé si lo que había entre ellos podría llamarse amistad, era más bien una complicidad, una suerte de connivencia.
En el mundo, hay cada vez menos personas a las que podríamos llamar “amigos” de verdad, puesto que la mayoría de las veces, lo que tenemos son simples conocidos, compañeros, socios, etc.
Y es que la amistad verdadera no es algo que se da en forma espontánea, sino que se va construyendo a través de las circunstancias que nos tocan vivir, sean estas buenas o malas. En este impacto con la realidad, se van generando las relaciones y nace una afinidad que luego se va consolidando con el tiempo hasta alcanzar un nivel más profundo que es capaz de permanecer en el tiempo.
Vemos entonces que la amistad no es tan sencilla, sobre todo porque necesita de “algo” que la sostenga. En mi experiencia, una amistad así solo es posible con la fe, porque una relación auténtica se da solo con alguien que comparte el mismo ideal.
Es seguramente lo que intentaba transmitir Freddie cuando afirma que los amigos lo serán “para siempre”, aun cuando la vida haya terminado. Así que a todos mis amigos, ¡feliz día!