“Sí es cierto, la chica trabaja conmigo y está en una relación sentimental con mi hijo”, reconoció ayer ante la consulta de ÚH.
Manifestó que la mujer ya trabajó con él en una entidad privada, que es conocida de su familia hace dos años y que no tiene la precisión de cuándo se involucró sentimentalmente con su hijo. Precisó que es contratada y no nombrada, y que gana G. 2.800.000. “El Congreso es una industria de empleo de familiares de legisladores. Es una lástima, pero es así”, dijo el legislador el lunes.
Admitió que existe una conducta corporativa de protección muy clara en el Congreso que evita dar los datos.