18 abr. 2026

Agentes peludos

Vestir un uniforme no es suficiente para ser un perro policía. Hacen falta un buen olfato y carácter para combatir el crimen. Pero por sobre todo, una buena recompensa: el juego. Conozca el trabajo de los canes detectores.

Perros policía.jpg

Revista Vida

Trabajar en los controles antidrogas no es una tarea fácil, y menos aún cuando se trata de hacerlo en un lugar tan transitado como un aeropuerto internacional. Solo en el Silvio Pettirossi, hubo 7.855 movimientos aeronáuticos, entre despegues y aterrizajes, en los dos primeros meses del año, lo que se tradujo en un flujo de más de 164.000 pasajeros, según el Informe Estadístico de Transporte Aéreo de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac).

Detectar drogas es una actividad que reviste seriedad. Juan Daniel Godoy lo sabe más que nadie al trabajar como agente especial en la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad). Sin embargo, su compañero de cuatro patas, Tito, vive ajeno a los peligros y se pasa el día moviendo la cola. Para el pastor alemán, una jornada laboral equivale a jugar curiosamente entre las maletas. Tiene apenas dos años, se caracteriza por ser tranquilo, recibir órdenes en inglés y ser bastante juguetón, al igual que la mayoría de los perros detectores.
“Por la mañana sí o sí se lava la cara, mete su hocico en el plato y después empieza a sacudirse y se seca con su pata delantera. Cuando voy a saludarlo, tengo que usar mi uniforme negro, o si no, me hace sarambí. Además, como todos los días, lo cepillo, lo saco a pasear y reviso si tiene alguna herida. Los perros son como nuestros hijos”, cuenta en tono serio el guía de Tito, Juan Daniel, quien esconde sus ojos detrás de oscuros lentes de sol.
Luego de que Tito pasa la revisión matutina, el agente especial lo lleva a la cinta, donde se encuentran las maletas del vuelo que está a punto de salir. Es entonces cuando se evidencia la destreza del perro, que está entrenado para detectar drogas mediante su sentido del olfato. Hasta ahora, el animal no encontró un caso positivo junto a su guía, quien asegura: “Si alguien le trata mal a mi perro, es para que se tome conmigo”.
Sin dudas, Tito sabe ganarse el cariño con su habilidad y gusto por el juego. Nada lo desconcentra para buscar su juguete (una pelotita de tenis), aunque de vez en cuando algo lo descoloca: los espejos. Juan Daniel recuerda divertido que una vez, cuando estaban en el área de exportación, alguien transportaba un espejo enorme en un carrito y pasó cerca del can. Este dio un salto tremendo al contemplar su propia imagen. Cosas que pasan cuando el compañero de trabajo es un perro.
Entrenamiento canino
407806_embed

El perro que es elegido para trabajar como policía empieza su entrenamiento a partir de los 10 meses de edad.

No todos los perros son aptos para la detección de sustancias o explosivos. De ahí el costo que tienen los que sí lo son. “Un can entrenado puede valer entre USD 10.000 y 20.000", destaca Jeison Cardona, subintendente colombiano, quien se encuentra en la Compañía de Canes de la Agrupación Especializada, debido a un convenio entre la Policía colombiana y la paraguaya, a través de la Embajada americana. Cardona trabaja como guía canino hace nueve años y como instructor hace cinco.
Usualmente, se elige trabajar con razas como el pastor alemán, pastor belga y labrador. Aunque el solo hecho de pertenecer a una de estas razas no hace que el perro sea apto para trabajar como policía; su carácter y habilidad se evalúan cuidadosamente. Los requisitos fundamentales son: que sea juguetón, curioso, de buen carácter, con capacidad de tolerar ruidos fuertes y mantenerse tranquilo ante la presencia de personas. “Si el perro no juega, no va a servir para el entrenamiento en positivo. Todo lo que aprende es a través de juegos”, agrega el instructor colombiano.
El perro que es elegido para trabajar como policía debe ser estimulado desde temprano, y a partir de los 10 meses empieza su entrenamiento, que se extiende unos tres meses. La Compañía de Canes de la Agrupación Especializada cuenta con 15 canes, mientras que la Secretaría Nacional Antidrogas, con 14. A la mayoría de ellos los trajeron sus guías o instructores cuando fueron a especializarse en el extranjero.
Olfato refinado
La preparación de los perros con los guías dura seis semanas. En ese tiempo, “el animal reconoce la sustancia e indica dónde se encuentra, mientras el guía aprende a leer las reacciones de su can. Luego se hace un entrenamiento diario, ya en diferentes escenarios, como en equipajes, depósitos, casas, vehículos y enterrando la sustancia a ser encontrada. Al igual que un atleta, el perro debe entrenar todos los días”, explica Buenaventura Gálvez, instructor de guías y canes de la Senad.
Si se trata de perros detectores de sustancias, se los prepara para identificar los olores de la marihuana y la cocaína. “Para que el perro reconozca los olores, ponemos en un frasco el juguete -una pelotita- con la sustancia, cuidando que no se contamine. Lo que se busca es que absorba el olor de la sustancia. Después, jugamos con el animal con ese objeto, lo escondemos y el perro va a buscarlo. Por el olor, él llega hasta donde está, lo caza y así juega con su guía”, explica Gálvez.
Este especialista llevaba un buen tiempo trabajando como militar, hasta que en el 91 lo invitaron a participar de un curso de guía de canes en Inglaterra. De allí trajo a Sam, un labrador con el que empezó a trabajar y le tocó un primer caso positivo en el aeropuerto. Lo recuerda como si fuera ayer. “Durante un control, Sam pasó cerca de una maleta, me alertó y empezó a rasparla. Esa fue mi primera experiencia y me asustó bastante. Al final se encontraron en el equipaje dos kilos de cocaína. Él fue entrenado para raspar cuando detectaba la droga. El perro es muy noble y aprende muy rápido. Uno ni se imagina lo que puede llegar a hacer”, dice el instructor, que considera a su trabajo como una pasión.
En la detección de drogas, los animales pueden alertar sentándose, raspando o ladrando, mientras que para los explosivos, usualmente se sientan cuando los detectan.
Los canes de la Agrupación Especializada, además de cocaína y marihuana, también reconocen el olor de cinco componentes explosivos. Aparte del entrenamiento diario, necesitan practicar un recordatorio de olores. Parte del trabajo de los guías es jugar con sus perros, cepillarlos, verificar que estén sanos, bañarlos cada vez que sea necesario y sacarlos a pasear. “Ahora estamos haciendo un entrenamiento sobre explosivos, ya que vamos a tener la visita del Papa. Entonces, nos preparamos, porque va a ser un trabajo largo. Hay que tomarlo con responsabilidad”, agrega el oficial inspector Balbino Vega, jefe de la Compañía de Canes.
Compañero fiel
Los agentes de la Senad y miembros de la Agrupación Especializada pueden llegar a intimidar con el gesto serio de sus rostros. Sin embargo, ese aire se esfuma cuando hablan de sus perros. Simplemente no consiguen disimular la sonrisa. Sucede con Balbino cuando se refiere a Vañka, de dos años, que vino de Rusia cuando culminó su entrenamiento junto a él.
El pastor alemán solo entiende órdenes en ruso, palabras que Balbino tuvo que aprender para formarlo. Cada mañana, el animal recibe al que reconoce como su dueño con fiestas. Basta un silbido para que el perro se agite, empiece a ladrar y dar vueltas. “Cuando llegó recién, le costó adaptarse. Se cansaba rápido y se desesperaba por el calor. Hubo un tiempo en que la temperatura estaba muy alta y lo llevé en casa, con acondicionador de aire. Dormía en la pieza, a mi lado. Apenas me movía y automáticamente se levantaba”, relata con una sonrisa.
El agente de la Senad, Suárez, adopta una actitud más formal. Sin embargo, cuando recuerda a su primer perro, no puede esconder la emoción de su voz. “Sam era un perro muy cariñoso y compañero... –hace una pausa–. Lo tenía como a mi hijo, desde que tenía un año y medio. Cuando cumplió 10 años se jubiló y lo llevé a casa, en donde lo tuve cuatro años más hasta que falleció. Me encariñé mucho con él, era muy juguetón, le gustaba que le tire su juguete y siempre saltaba sobre mí queriendo jugar. El perro es muy sincero y noble. Siempre te recibe moviendo la cola y enseguida percibe tu estado de ánimo y adopta la misma actitud del amo. Por eso, para este trabajo son necesarias personas con iniciativa y energía”.
Así como no cualquier perro puede ser policía, tampoco cualquier persona puede ser guía de perros. El requisito número uno y fundamental es el amor por estos animales. Si la persona va a trabajar obligada, el can lo sentirá. “El perro tiene la capacidad de percibir todo del ser humano. Sabe cuando uno está contento o triste, lo percibe a través de su olfato; a partir de esto, va a reaccionar igual. Por eso es tan importante un vínculo en el que cada uno represente el 50%. Hay una frase que dice: ‘El perro es el fiel reflejo del guía’. Si es un guía enérgico y buen trabajador, el perro va a ser lo mismo”, apunta Cardona, el entrenador colombiano.
El agente de cuatro patas protege, previene y actúa sin tener la menor idea de la repercusión de sus acciones. Para él todo es un juego, y una de las mayores recompensas es el cariño.

Texto: Natalia Ferreira Barbosa / Fotos: Javier Valdez.

Olfato narcótico

La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) cuenta con 14 canes especializados en la detección de drogas, que trabajan en el control del Aeropuerto Internacional Silvio Petttirossi, en bodegas y puertos, y también realizan servicios de allanamiento. Además, son asignados para trabajar en distintos puntos del país, como Encarnación, Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero y Salto del Guairá en controles antidrogas. Cada cierto tiempo son evaluados para verificar su desempeño junto a sus guías. En el 2013 se decomisaron 249 kilos de cocaína, y en el 2014, 51 kilos, según los registros de la Senad.

Todo terreno

El trabajo de la Compañía de Canes de la Agrupación Especializada se centra en la detección de sustancias explosivas y narcóticas. Además, cuenta con perros de rastreo (seguimiento de personas) e intervención (control de disturbios). Los canes hacen revisiones rutinarias en las instituciones estatales. Ocasionalmente, van a estadios, conciertos, teatros, shoppings u hoteles donde está previsto el alojamiento de personas con altos cargos. El pedido de inspección se hace con antelación en caso de eventos privados, a través de la Fuerza de Operaciones Policiales Especiales (FOPE). Hasta el momento, no tuvieron casos positivos de detección de explosivos.

¿Verdad o mentira?

Existe un mito que gira alrededor de los perros detectores de narcóticos y es que la policía los droga para que puedan trabajar, por lo que el animal muere en poco tiempo. La primera objeción a esta afirmación es la razón económica: el precio de los perros. Si un can entrenado puede valer USD 20.000 dólares, desperdiciar esa inversión sería algo bastante tonto de parte de las autoridades. Sin dejar de mencionar que la habilidad del animal para detectar olores, en caso de que estuviera drogado, disminuiría notablemente. “Algunos me preguntan si nosotros le drogamos al perro. Si fuera así ¿qué hago para que detecte explosivos? ¿Le doy explosivos? No. Trabajamos con el olor de las sustancias. Los perros no tocan los narcóticos nunca”, afirma Balbino Vega, jefe de la Compañía de Canes.
Más contenido de esta sección
Por segunda vez se utilizará la carpa de cateo conocida como carpa azul, para un control en la previa del superclásico entre Olimpia y Cerro Porteño en el estadio Defensores del Chaco. Autoridades explican cómo se harán las inspecciones y garantizan respeto a los Derechos Humanos.
El líder de Cruzada Nacional, Paraguayo Cubas, escribió un mensaje en tono de despedida a la senadora Yolanda Paredes. El político resaltó que la legisladora “está floreciendo en la política paraguaya”.
La Policía realizó un allanamiento en la noche del viernes en una vivienda del barrio San Pablo de Presidente Franco, para dar con Derlis López Mereles, buscado por violencia familiar y crueldad animal. El hombre no fue hallado y sigue prófugo de la justicia.
Agentes del Departamento de Investigación de Hechos Punibles de Asunción, llevó a cabo un procedimiento en el barrio Loma Pytã de Asunción, en prosecución a dos violentos robos registrados esta semana en Ypané y en Luque, Departamento Central.
Julio Vera, edil municipal y aspirante a la intendencia de Yasy Cañy por el Partido Colorado (HC), fue declarado en rebeldía. La Justicia también emitió órdenes de captura contra otras tres personas en la misma causa.
Irán aseguró este sábado que ha vuelto a imponer un “control estricto” sobre el estrecho de Ormuz, en alusión a un nuevo cierre del estratégico paso, un día después de anunciar su reapertura, en respuesta al bloqueo que Estados Unidos ha mantenido contra los puertos iraníes.