Para ser más conscientes de esto pongo algunos datos de tres naciones africanas
Libia: Decenas de miles de ciudadanos de Mali, Sudán, Chad y del resto de África se dirigen a Libia para huir de guerras o en busca de trabajo, pero desconocen que aquel país próspero, con Gadafi, hoy es el centro mundial de la esclavitud, de la tortura y la violación. De allí parten las pateras para cruzar el Mediterráneo.
Nigeria: Es el séptimo exportador mundial de petróleo. Allí la petrolera angloholandesa Shell fue acusada de “complicidad en asesinato, violación y tortura” de los nigerianos cometidos por el ejército en la región petrolera de Ogoniland. El presidente para “resolver el problema” ahorcó a 9 líderes ecologistas, mató a más de 1.000 manifestantes y destruyó unas 30.000 viviendas. Así, Shell puede llevarse un millón de barriles de petróleo al día con tranquilidad.
Sudán: El mismo año de la destrucción de Libia, EEUU dividió al que fue el Estado más extenso de África. Unas 50.000 personas (incluidos niños y niñas) fueron torturadas y asesinadas por los señores de la guerra que ocuparon el poder; otras dos millones de personas huyeron, ocultos en los islotes de los pantanos del Nilo. Miles de niñas y mujeres han sido violadas una y otra vez, en el campo de refugiados de Juba, la capital de Sudán del Sur. Hoy la hambruna afecta a 4,6 millones de personas. La CIA ha vuelto a fabricar “rebeldes” armados ya que los líderes que impuso han convertido a Sudán del Sur en el único país de África con contratos de petróleo con China.
De modo semejante están Niger, Mali, Congo, etc.