Unas 45.000 personas desfilaron por el Parlamento argentino para despedir los restos del popular cantautor Sandro, cuyos restos fueron llevado, con un extenso cortejo fúnebre, a un cementerio de las afueras de Buenos Aires.
El velatorio comenzó el martes y estaba previsto que el Congreso cerrara sus puertas anoche, pero el aluvión de fanáticos, en su mayoría mujeres mayores de 40 años, hizo que la familia de Sandro aceptara que el salón permaneciera abierto hasta hoy, cuando fue cerrado.
Las puertas volvieron a ser abiertas cuando en las inmediaciones del Parlamento se había vuelto a formar una extensa fila para ver por última vez a Roberto Sánchez, el verdadero nombre del artista que cautivó al público latinoamericano con su medio centenar de discos y una docena de filmes.
Tras finalizar el velatorio, inició su recorrido el cortejo hacia el cementerio privado de la localidad bonaerense de Burzaco.
El cortejo debió detener su marcha poco después de salir del recinto legislativo, ya que los seguidores se abalanzaron sobre el vehículo para tocarlo y arrojar rosas rojas en su techo.
Frente a la casa del cantante en la localidad bonaerense de Banfield esperaron al menos unas 200 personas para saludar el cortejo.
Sandro murió este lunes en el Hospital Italiano de la provincia argentina de Mendoza, 45 días después de ser sometido a un trasplante coronario y pulmonar a raíz de una extensa enfermedad pulmonar